Cada vez que existe presión por parte de los proveedores del gobierno para que se les pague los adeudos atrasados desde la Secretaría de Finanzas surge un anuncio del pronto pago, ese ha sido el círculo vicioso en el que se mueve esa dependencia respecto de sus acreedores. Pero son adeudos que vienen desde 2013, a los que se acumularon los de 2014 y seguramente se sumarán los del año en curso, es una irregularidad inédita entre gobierno y proveedores que durante cuatro años ha estado vigente y no tiene para cuando terminar.