Ya casi para finalizar 2014 fuimos testigos de la confrontación entre las autoridades administrativas del Poder Legislativo y el Sindicato que agrupa a la mayoría de sus empleados. En esa disputa se utilizaron todas las herramientas posibles para vencer al adversario, desde la imputación de ilícitos hasta la demanda legal por parte de las autoridades contra un sindicato que emplazaba a huelga. Supimos también la versión no negada de los 150 mil pesos mensuales entregados al dirigente sindical José Rodríguez Hernández, y los 100 mil pesos asignados al sindicato, una barbaridad en tiempos de sequía económica. Ahora, por reportaje de Jaime Ríos, Director de este portal, nos enteramos que el jurídico del Congreso se desistió de la demanda que había presentado contra el sindicato y que todo el pleito inició desde marzo de 2014, cuando se discutía la revisión salarial, que se fue posponiendo hasta fines del ejercicio fiscal por lo cual los dirigentes sindicales no tuvieron de otra que protestar. Asevera Ríos Otero que en el fondo las prestaciones no pudieron otorgarse porque finanzas rebajó 100 millones del presupuesto al Legislativo.

El interesante reportaje sugiere una interrogante ¿por qué la dirigencia sindical esperó hasta diciembre para protestar el retraso, será porque están maiceados y en la connivencia los afectados resultaron ser los empleados? Por su parte, Jaime Ríos concluye: “Con diputados que ni siquiera defienden el dinero que ellos gastan ¿cómo van a proteger a las dependencias, entidades, institutos, jubilados, profesores y demás trabajadores que no reciben sus percepciones de ley?”