Con cambio en seis secretarías del gabinete de Duarte de Ochoa, en Comunicación Social y uno en la Secretaría de Finanzas el equipo de gobierno prácticamente será otro. De acuerdo a la conformación actual, por los últimos relevos parece que está al revés, pues ya para finalizar se echa mano de gente con experiencia pero que solo tendrá tiempo para limpiar y empezar a cerrar la casa, acaso este sea el motivo de su reclutamiento. Buganza, Flavino, Ferrari Pardiño repiten en sus actuales encargos (también el Contralor), saben de qué se trata una elección y podrán aportar su granito de arena, aunque caminarán en senderos muy diferentes a los de antaño porque ahora tendrán la pesada vigilancia del INE, que en nada se parece al IEV. Tal parece que con el proceso electoral 2015 terminará la fase teóricamente constructiva de la gestión duartista, porque después de julio empezarán a sonar con más fuerza los tambores de una trepidante sucesión.