El vocero del arzobispado xalapeño, José Manuel Suazo Reyes, en su comunicado dominical a través de un documento que bien refleja el sentir del ciudadano, expresó que los partidos deben poner mucho cuidado en los personajes que postulan, plantea: ya no más “personajes que solo ven por su bienestar personal o de grupo, la idolatría de su ego y sus ambiciones personales”. Reflexiona que “la política, en su sentido original, es el arte de servir a los demás; de buscar el bien común, no una historia más de impunidad”. Es un texto sin desperdicio porque se identifica con la demanda de una sociedad ofendida por la clase política: “Ya no más mentiras ni falsas promesas. Ya no más maquillaje de la realidad”. Al que le quede el saco que se lo ponga.