La gestión pública se mide en base a resultados, hacer más con menos es la divisa a seguir, aprovechar los recursos e invertirlos “en tiempo y forma” es la divisa principal. Desafortunadamente en el campo veracruzano no se reflejan los signos de la eficiencia y la eficacia porque los recursos magros de por sí se desperdician debido a una mala gestión. Los campesinos veracruzanos con mucha frecuencia se quejan de que no le “bajan” los recursos, desde la Sedarpa explican que estos no alcanzan pero, además, no hacen mucho por utilizar el dinero disponible. Es el caso del Proyecto Estratégico de Seguridad alimentaria implementada por la ONU (FAO) para el fortalecimiento del campo y proyectos productivos para erradicar el hambre y la pobreza que el gobierno veracruzano no aprovechó para los campesinos. Pero lo que escucharemos el 6 de enero en la conmemoración de la Ley Agraria será un discurso diferente y hasta contrario a la realidad.