Alejandro Soto Domínguez

(PRIMERA PARTE)

 En primer lugar analizaremos los alcances principales de la administración estatal del Lic. Miguel Alemán Velasco (primero de diciembre de 1998 al 30 de noviembre de 2004). Por esas fechas había grandes expectativas para el despegue y desarrollo de Veracruz. Por fin llegaba un gobernante con fama de gran empresario, que tenía clara la película para atraer grandes inversiones. El ansiado empleo y prosperidad de todos los veracruzanos estaba por llegar. Sus principales colaboradores y de confianza eran del altiplano, todos ellos nacidos con pañales de seda y con altas expectativas de ingresos personales, para invertir principalmente en negocios de alta plusvalía en la zona de Santa Fe y Polanco del Distrito Federal.

 Pero los funcionarios de Veracruz, nunca se detienen a pensar que los resultados de sus acciones se ven reflejados en documentos oficiales, sobre todo de las dependencias del orden federal. En este caso, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), en su documento: Diagnóstico integral de la Situación Actual de las Haciendas Públicas Estatales y Municipales 2002, página 47, señalaba su preocupación por el crecimiento desmedido del gasto corriente del gobierno del Estado, y la consecuencia directa de la disminución del gasto de capital. La infraestructura carretera que nos hace más competitivos tendrá que esperar mejores tiempos. Basta decir que en el cuadro 24 de la página 49 del antes citado documento, para el año 2001, respecto al año 1998, el gasto corriente creció un 36.2 por ciento. Para el cierre del 2004, de acuerdo con la SHCP, los gastos denominados “Personales” del gobierno de Veracruz, fueron mayores que las participaciones federales en un 43 por ciento (Diagnóstico 2006, página 179). Los excedentes petroleros para Veracruz que repartió Fox, se fueron a los drenajes del Distrito Federal.

 Y claro los efectos en la economía veracruzana se vieron reflejados por lo antes comentados, en el sector primario, compuesto por las actividades de agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca, se experimento una catástrofe total. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Empleo, en año 1998, había 950 mil personas ocupadas en el sector, para el 2004, quedaban 620 mil personas. 330 mil de menos, que significan un 35 por ciento del total que había en 1998. Lo que a muchos países les conto décadas para achicar su sector primario, a Miguel Alemán le bastaron 6 años. Y claro los sectores secundario y terciario, fueron incapaces de absorber a estos trabajadores, la única salida fue la migración a otras partes del país y al extranjero.

 De acuerdo con el II Conteo de Población y Vivienda 2005 (Inegi), la población de Veracruz sumó en ese año, 7 millones 110 mil habitantes, con lo cual la tasa de crecimiento promedio anual durante el período 2000-2005, fue de 0.5 por ciento, lo que coloca a Veracruz entre las siete entidades con la menor tasa. En ese periodo un promedio de 72 mil paisanos fueron expulsados del paraíso, del Estado más rico del país. De pronto Veracruz se convirtió en receptor importante de remesas, los pobres como siempre ayudando a los pobres.

 Cierto, la política agropecuaria del gobierno federal desde de los años noventa ha sido de corte neoliberal, se desmantelaron las instituciones de fomento agropecuario, investigación y de estabilización de precios, entre otras acciones. Sin embargo otras entidades federativas, como por ejemplo Puebla lograron revertir sus efectos en el campo, menos Veracruz. Chirinos invertía en promedio más de 100 millones de pesos, a su gobierno se le debe el rescate de la vocación forestal de Veracruz, entre otros logros, sin embargo el recién nombrado titular de la Sedarpa, también lo fue con Miguel Alemán, y su actuación fue de una total desorganización, se rodeo en aquel entonces de funcionarios sin perfil y deshonestos, se realizaron más de 190 cambios en las principales oficinas a su cargo. En la dirección forestal hubo más de seis directores y un sin número de subdirectores, así no hay continuidad y seguimiento de los programas. El sector primario quedo a la deriva, a cargo de los particulares que con recursos propios hasta la fecha siguen produciendo. Veracruz, es tan generoso que aguanta este tipo de plagas de dos patas, y sale adelante, pero existe actualmente una preocupante irritación social. Qué pena.