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Ciudad de México, 2 de enero (SinEmbargo).– En 2012, la organización internacional Artículo 19 ubicó a Veracruz como la entidad más peligrosa del país para ejercer el periodismo. Ese año fue particularmente peligroso para la prensa de dicha entidad, pues entre el 28 de abril y el 14 de junio cinco periodistas fueron asesinados.

Muchas de las denuncias interpuestas por los periodistas van directamente en contra de funcionarios públicos y esto lo corrobora Sayda Chiñas Córdova, reportera de La Jornada de Veracruz, quien en entrevista con el portal de noticias SinEmbargo asegura que “mucha de la presión viene por parte del Estado”.

“Las líneas editoriales son dictadas desde el gobierno estatal y no hay ninguna zona o margen para los periodistas para que podamos manejar información crítica al estado”, añade.

La reportera comenta que los dueños de algunos medios tienen tratos con el gobierno y bloquean mucha información. Principalmente la que critica a las autoridades.

Sayda también expone que el hostigamiento también ya se extendió a la vida personal, a través de las redes sociales, pues el gobierno sigue a todos los periodistas: “Si trabajas en un medio crítico y criticas algo del gobierno en tus redes sociales, enseguida [el gobierno] se lo comunica a tu jefe. Él te habla y te dice que lo bajes”.

“Si saco algún comentario sobre alguna nota en Facebook, a los 10 o 15 minutos me habla mi jefe para decirme: ‘oye bájalo porque ya te tienen monitoreada y me vas a generar un problema’. Ni siquiera ese tipo de libertades nos permiten. Yo peleaba antes porque decía: ‘son mis redes sociales, puedo tuitear lo que sea, yo pago mi teléfono, no utilizo el teléfono del periódico’. Aun así nos están monitoreando y nos están hostigando”, relata la reportera.

En octubre pasado, el Gobernador Javier Duarte de Ochoa afirmó que la prensa local debe hablar positivo del estado porque de lo contrario, destacó, “es como escupir para arriba”.

“La situación de inseguridad es un tema que les encanta a ustedes [la prensa] hablar y yo aquí diría que es como escupir para arriba, al revés. Yo creo que debemos de hablar de las cosas positivas de Veracruz, debemos promover Veracruz”, contestó el mandatario cuando fue cuestionado por una reportera sobre la inseguridad de la entidad.

Sin embargo, la presión en contra del trabajo crítico de los periodistas en Veracruz ya no sólo es por parte del gobierno, sino que entre los mismos reporteros que son afines a las autoridades comienzan a desacreditar. “Es una estrategia que tienen para tratar de callar el mayor número de voces”, menciona.

Otra forma que usa el gobierno como censura, dice, es acreditar sólo a los medios aliados. “Si eres crítico te ponen muchas trabas para acreditarte. Si documentas una información que ellos consideran que es en contra de ellos, automáticamente te mandan a la lista negra, eso no es saludable para la profesión. Estamos totalmente hostigados”, afirma.

Desde 2010, año en que Javier Duarte  de Ochoa llegó al poder, y hasta este inicio de 2015 en Veracruz se han documentado 140 agresiones a periodistas, incluidas 53 agresiones físicas, 21 detenciones arbitrarias, 10 asesinatos, 18 amenazas y 15 actos de intimidación o presión, seis desplazamientos forzados, cuatro desapariciones y tres secuestros.

“Cuando empezaron a caer los compañeros, todos estábamos apanicados. Trabajamos con mucho miedo de que nos fueran a levantar. Vivíamos con muchos miedos”, dice Sayda Chiñas.

Sin embargo, desde los últimos ataques los periodistas de la región han tomado otras medidas. “Aprendimos por lo menos a voltear a los lados, a tener esquemas de seguridad para nuestras casas, para nuestro trabajo, pero creo que después de tantas cosas hemos vencido el miedo”, explica.

Una de las fuentes más complicadas para cubrir en Veracruz es la policiaca y es que en el estado gobernado por Javier Duarte se encuentran elementos del Mando Único, y los uniformados bloquean constantemente el ejercicio del periodismo. “Nos toman fotografías, nos impiden que nos acerquemos, e incluso a algunos compañeros los golpean. Las agresiones que más hemos tenido vienen del Mando Único y de la Policía Estatal”, dice Sayda.

En Veracruz el apoyo que tienen los periodistas es de organizaciones civiles. “Nada del gobierno, a pesar de tener la la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas. Para nosotros es un elefante blanco que solamente tiene a consejeros que cobran por no hacer nada. Hubo un cambio en la dirigencia que sabemos no va a servir absolutamente para nada”, denuncia la reportera.

Periodistas a Pie, otra organización civil, trabaja constantemente con los reporteros veracruzanos, al igual que organizaciones extranjeras. Pero su principal apoyo, son las redes que han creado entre ellos mismos.

Tomado de: http://www.sinembargo.mx/02-01-2015/1201474