VIERNES 13

Frank Barrios Gómez
19 de enero de 2015

Mucha gente, sin importar la creencia que profese, prefiere no tomar decisiones en su vida, si la fecha corresponde a un viernes 13. ¿Cómo se generó esta tradición? Todo se lleva a cabo en base a encuestas, y éstas son las que al final arrojan un resultado.

Todo está en la mente. Si alguien dice que algo es malo, y lo pronuncia infinidad de veces, es como la gota de agua que cae constantemente sobre la roca. Tarde o temprano la partirá en 2, haciendo de algo una verdad infalible.

Todo comienza con un rumor. La mente empieza a darle forma y va haciendo más grande ese rumor, juntando a los seguidores, que serán los encargados de hacer que cuando menos se espere, son miles y millones de personas compartiendo la misma creencia, hasta que se da por una verdad inescrutable.

Gente supersticiosa se encuentra en todo lado, y sacarla de su verdad, es casi imposible. Y más, si en determinada ocasión llegan a vivir en carne propia, lo que con horror evitaron.

Como maldición, cuando uno trata de evadir un hecho o a una persona, constantemente nos estamos encontrando ante lo que estamos huyendo. ¿Por qué? La mente es el medio más poderoso del que se tenga conocimiento y atrae, y hasta en la misma Biblia se lee: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza (Génesis 1-26).

Quiere decir esto, que el hombre primero existió en la mente de los dioses, porque todavía no lo creaba. Si utilizo la palabra “dioses”, es porque cuestiono: ¿Con quiénes hablaba Dios Jehová, al utilizar el término en plural? Si hubiera estado sólo, hubiese dicho: “Hago al hombre a mi imagen y semejanza”.

Una persona, ya sea consultante o lectora de algún tipo de mancia (adivinación), si se trata del tarot, en este caso, al aparecer la carta 13, se espanta por ser la representación del ángel de la muerte. Muchos sienten temor a la muerte, y lo primero que piensan es que van a morir, y eso a casi nadie le gusta.

Pero se olvidan que en la vida todo es dual. No todo es completamente blanco o negro, como lo manifiesta el yang y yin de los chinos. En este símbolo aparecen 2 imágenes. Una blanca, teniendo a un lado un punto negro, y otra negra, portando un punto blanco. No todo es completamente blanco o negro.

Lo que para unos es malo, para otros es benévolo. Esto podemos verlo con el veneno de una serpiente. De ahí mismo, sale el antídoto para contrarrestar el mal que ocasiona. Algunos, cuando se trata de una reunión y están presentes 13 personas, abandonan el recinto, por temor a que suceda una desgracia a alguien de los presentes, incluyéndose él mismo.

Volviendo al número 13, y en viernes, la historia no se equivoca, al ser esa fecha cuando sucedieron infinidad de catástrofes que enlutaron a la humanidad. A esta fobia, se le bautizó con el nombre de “triskaidekafobia”

Al reunirse Jesús de Nazaret con sus apóstoles, eran 13 los presentes. De ahí es conocida la traición de Judas Iscariote, al vender al Sanedrín a su maestro por 30 denarios de plata. “Judas, ve y cumple con tu papel”, dice Jesús, para que se lleve a cabo lo escrito en la profecía. Jesús es crucificado en viernes, desconociéndose si fue 13 ese día, y quien lo afirme, estaría poniendo un granito de su propia cosecha.

Los marineros, en la antigüedad fueron supersticiosos y nunca zarpaban en viernes. En el siglo XVIII, la marina británica, queriendo romper con esa regla, bautizó uno de sus buques con el nombre de “HMS Friday” (viernes). Entre su selecta tripulación, iba su capitán de nombre James Friday. Y zarparon un viernes 13. La marina inglesa, jamás volvió a saber tanto del buque como de su tripulación. Se los tragó el océano.

Algunos historiadores, dicen que el nombre “viernes”, viene de creencias europeas. Se hace mención a la diosa mitológica nórdica “Frigg”, que presidía sobre el amor y el sexo. La iglesia medieval la relacionó con la brujería, y aseguró que se reunía con otras 12 brujas, para llevar a cabo sus hechizos.

El dios nórdico, Balder, fue asesinado por el maligno e incómodo “Loki”, durante una cena en la que estaban reunidas 13 personas. De este hecho, nace el que nunca debe llevarse a cabo una reunión donde estén 13 gentes.

En el siglo XIV, en viernes 13, el rey de Francia, Felipe IV, amafiado con el Papa Clemente V y los dominicos, ordenaron el arresto y matanza de la orden templaria de esa época.

Los templarios tenían el poder absoluto de Europa. Tanto Francia como el Vaticano, les debían grandes sumas de dinero, que en determinado momento se negaron a pagarles. Además de los secretos que poseían los depositarios de esta orden, los hacía casi invencibles.

Por eso, tanto el Estado francés, como el Vaticano decidieron eliminarlos, escogiendo esa nefasta fecha para su ejecución, quedando marcada en la historia de la humanidad, como una de las traiciones más negras llevadas a cabo por el clero católico.

En todo lo malo que suceda, siempre hay que buscarle el lado positivo, ya que nada suceda por casualidad, y todo encierra una lección que si se aprende, para cuando vuelva a presentarse una escena similar, se tendrá la suficiente sagacidad para enfrentarla y contrarrestarla, siempre y cuando se haya aprendido la enseñanza.

Los practicantes de las ciencias esotéricas, esperan la llegada de un viernes 13, para llevar a cabo sus hechizos, ya sea de amor o de solvencia. El día se presta para ello, porque son millones de gentes que en todo el mundo, están al tanto de lo que suceda ese día.

 Hay quienes trabajan lo blanco, y lo utilizan para ayudar a quien solicite sus favores. Mientras que otros, se dedican a dañar a terceras personas.

Este año 2015, que apenas empieza, tendremos 3 fechas que caen en viernes 13, los meses de febrero, marzo y noviembre. Serán días muy especiales para quienes quieran romper salaciones que les atañe desde hace tiempo. También para aquellos, que no han tenido suerte en el amor.

Con el respectivo ceremonial, y la elaboración de un talismán, muchos de esos males pueden ser conjurados. También, la persona debe cambiar su mentalidad para que surta el efecto que se requiere. Viernes 13, será de buen augurio para quien así lo decrete, lo mismo sucederá en aquellos que temen a las cosas nefastas.