Si hubiera un concurso de lo absurdo combinado con la impunidad un primer lugar lo ganaría, sin duda, lo acontecido en Minatitlán con la fantasmal construcción de un puente financiado con un préstamo de 100 millones de pesos que Banobras concedió al ayuntamiento minatitleco. La obra no se llevó a cabo, la deuda es real y a pesar de la denuncia interpuesta contra la alcaldesa que solicitó el préstamo y no hizo la obra, el Orfis no vio nada en la cuenta 2010 de aquel ayuntamiento. La población de Minatitlán se pregunta ¿qué tipo de complicidad habrá para que todo eso quede en la impunidad?