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Por Mussio Cárdenas
26 de febrero de 2015

* Jueces y magistrados federales derrumban la infamia  * Ni temeridad, ni ebriedad, ni provocó el accidente  * La réplica de Zarco  * “A mí no me apoyaría Joaquín”  * Desconocen en Morena liga Nahle-Roselia  * La escritura con que se extinguió la Sucesión Bringas  * Los fraudes de Manuel y Bernardo, a los tribunales 

Domina la inquina a Javier Duarte. Lo consume el rencor. Pudo así tener a Maryjose Gamboa Torales en prisión, tras las rejas siete meses, con imputaciones falsas, atrapada en un mundo de chicanas legales por un homicidio imprudencial por atropellamiento que no fue su responsabilidad.

Ahí la tuvo, presa política suya, rea de conciencia, porque la periodista, autora de la columna Al Aire, publicada a diario en el periódico Notiver, no cesaba en sus filosas críticas a un gobierno, a un gobernador, a una pandilla política, la del duartismo y fidelismo, que han destrozado a Veracruz.

En unas horas más, si acaso una semana, Maryjose Gamboa abandonará la prisión de Tuxpan, a la que fue remitida violándole un amparo que le garantizaba su permanencia en la cárcel de Playa Linda, en el puerto de Veracruz, desde el cual pudo haber enfrentado su proceso, desestimando las agravantes perversamente inventadas por el entonces procurador, Luis ¿Ángel? Bravo Contreras y su cuerpo de mafiosos ministeriales.

Le imputaron temeridad y aliento alcohólico para acreditar responsabilidad en el accidente que protagonizó cuando circulaba en su automóvil, la madrugada del 12 de julio de 2014, sobre el bulevar Miguel Alemán, en Boca del Río, y un joven de nombre José Luis Burela López atravesó la vía cuando a unos metros se hallaba un puente peatonal.

Del impacto murió instantáneamente José Luis Burela. Maryjose Gamboa no alcanzó a verlo pues a su lado circulaba otro vehículo. Súbitamente se activaron las bolsas de aire. El vehículo fue aminorando su marcha. Repuesta de la impresión, la periodista regresó al lugar en que yacía José Luis Burela. Tomó el teléfono celular y dio aviso a la autoridad.

No había temeridad. No había aliento alcohólico. No hubo omisión de auxilio. Maryjose permaneció ahí y encaró el hecho. Pudiendo fugarse, no lo hizo. No tenía culpa alguna.

Fue un hecho lamentable. Se había perdido la vida de José Luis Burela. Comenzaba a tejerse la trama judicial, la perversa trama urdida por Javier Duarte y su fiscal Bravo Contreras, alias “Culín”, para cobrarle las vapuleadas diarias que le daba Maryjose Gamboa desde su columna Al Aire, antes en La Daga, en el portal Aquí Veracruz.

Su encarcelamiento es una venganza. Exhibe la mala leche de Javier Duarte, las vísceras para gobernar, el poder a merced del capricho, y también el uso del aparato judicial para saciar su cuota de rencor.

Javier Duarte usó a la familia de José Luis Burela, su demanda de justicia, su dolor mismo, para cobrar una factura pendiente con Maryjose Gamboa. No procuraba justicia “Culín” Contreras porque no le importaban los Burela. El objetivo era la periodista a la que no pudo someter el gordobés ni cerrándole los espacios en radio y televisión, ni cargando la catapulta de lodo y ordenando a su prensa vendida, la prensa duartista, que la denostaran porque se había resistido a cesar sus críticas al títere de palacio.

Maryjose fue agraviada cuando le inventaron temeridad y aliento alcohólico para negarle el derecho a enfrentar el juicio en libertad, como establece el Código Penal. El dictamen médico y el análisis pericial de Tránsito de Boca del Río establecía que estaba limpia. Sin embargo, “Culín” Bravo ya había orquestado la fechoría. Someterla a un nuevo análisis, ilegal por supuesto, para inventarle los cargos que la mantendrían en prisión.

Viudo de ética, pervertidos sus alcances, no dudó Bravo Contreras en echar mano de un dictamen amañado, el del médico Tomás de la Rosa, que si fuera cierto lo ahí consignado, Maryjose Gamboa habría estado en un coma etílico y probablemente habría muerto por el grado de alcohol en la sangre.

Temeridad y ebriedad fueron los falsos argumentos de que se valió la Procuraduría de Veracruz para consumar la venganza de Javier Duarte. Así fue consignada. Se trataba de que ningún juez pudiera establecer que el homicidio imprudencial fue simple sino agravado. Y así se le negó la libertad bajo fianza, con lo que podría haber enfrentar el juicio libre.

Recurrió Maryjose Gamboa a diversos juicios de amparo. Demostró en todas las instancias que ni había temeridad ni había estado etílico. Acreditó que no huyó del lugar del accidente, que no omitió el auxilio a Burela y que fue ella quien llamó a las autoridades.

Ganó los amparos. Le dio la razón la justicia federal. Pero a todo ponía trabas el abogado de la familia Burela, Jorge Reyes Peralta, que es el mismo abogado al que recurre el PRI, que es el mismo del que echa mano el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán. ¿Alguna duda de cuál mano es la que mece la cuna?

En noviembre logró Maryjose un amparo que echaba por tierra los argumentos de temeridad y ebriedad esgrimidos por el gobierno de Javier Duarte. Perdió el gordobés, perdió “Culín” Bravo. Perdieron en la resolución del juez federal. Perdieron en el recurso de revisión.

Su mente enferma los llevó a inventar otra chicana: solicitar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación que ejerciera la facultad de atracción. Mayúscula aberración, sólo tenía la intención de dilatar la libertad de Maryjose Gamboa. Sabían que no iba a proceder pero el objetivo era mantenerla tras las rejas. Mentes enfermas, por supuesto.

Los bateó la SCJN. Tras la muerte del ministro Sergio Valls, quien llevaba el caso, y la elección del nuevo presidente de la Corte, la determinación se dio en enero. Desechada la solicitud, el caso fue remitido al Tribunal Colegiado de Circuito de Xalapa.

Una vez analizado, se realizó la ponencia que este martes 24 fue colocada en estrados del Tribunal. Ahí se señala que el juez federal tenía razón: no se acreditan las agravantes de temeridad y ebriedad. Se conmina al juez estatal a emitir un nuevo auto sin ambos elementos. Se convierte, en todo caso, en un juicio por homicidio imprudencial simple. Maryjose Gamboa lo puede enfrentar en libertad, como debió ser desde un principio.

Este jueves será votada y ratificada la sentencia. Una semana después, si acaso, la periodista de Notiver podrá recuperar su libertad.

A la par, el abogado Jorge Winckler tramita un recurso de revisión dentro de un juicio de amparo para que se declaren infundadas las pruebas presentadas por la Procuraduría. En los peritajes emitidos por la Policía Federal de Caminos, como tercero en discordia, se establece que Maryjose Gamboa no provocó el accidente. José Luis Burela atravesó temerariamente el bulevar Miguel Alemán, sin usar el puente peatonal que se encontraba a unos metros de él.

En el peritaje de la Procuraduría General de la República, se consigna que el MP veracruzano no acredita que la periodista hubiera manejado con temeridad y aliento alcohólico.

Jueces, magistrados, Policía de Caminos, PGR, todos federales, han acabado con la patraña legaloide de Javier Duarte y su perverso fiscal Bravo, retorcida el alma para encarcelar a una mujer inocente durante siete meses, sólo por ejercer su derecho a la crítica.

Duarte y “Culín” Bravo sabían que con la firma del médico Tomás de la Rosa en el dictamen de ebriedad, Maryjose Gamboa pasaría una larga temporada en prisión. Pretendían mantenerla en la cárcel hasta que se dictara su sentencia. Y una vez declarada inocente, que se fuera a su hogar.

Mala leche es el gobernador de Veracruz. Usa el poder para encarcelar a sus adversarios. Fabrica delitos. Atropella derechos humanos, transgrede la ley y obliga a la mafia ministerial a mentir, a imputar culpas que no existen.

Maryjose Gamboa saldrá de prisión. Javier Duarte pasará a la historia como un represor, intolerante a la crítica, consumido por el rencor, usado el poder para aplastar al débil, a quien discrepa, a quien no va con su desgobierno.

Mala leche de Javier Duarte pero lo va a pagar.

Archivo muerto

Réplica de Moisés Zarco: dice el ex aspirante a diputado federal por el Partido Acción Nacional en el distrito de Coatzacoalcos que no recibió recursos del joaquinismo para intentar ganar la elección interna —“a mí no me apoyaría Joaquín ni su gente para ganar la elección”—; que no compró votos panistas; que desarrolló una intensa campaña, apoyado por los ex regidores Martín Juvenal Patiño Zamora y Pedro Hernández, quienes concentran el mayor número de militantes activos del PAN en Coatzacoalcos, “muy por arriba de los Brito que usted señalaba apoyaban otra candidatura (la de Gloria Santos Navarro); no obstante lo anterior, el suscrito fui el único que visitó a la mayoría de los panistas de Coatzacoalcos; es decir, que visité casa por casa a casi todos y cada uno de los integrantes de dicho partido, cosa que no hizo ninguno de los otros candidatos, y eso usted lo puede comprobar con un par de visitas que realicé”. Sobre los gastos realizados, señala que el tope financiero fue de 13 mil 333.33 pesos; que “sólo un candidato salió en dos planas enteras en los diarios de mayor circulación, así como en varias entrevistas, y esas páginas no son gratis, porque lo que menos hacen los medios de comunicación en cuestiones políticas es regalar su trabajo y menos en planas enteras, además de que el citado candidato fue al único que entrevistó la prensa local, cosa que no hicieron nunca con su servidor. Por otra parte, solo un candidato hizo su cierre de campaña en un salón de hotel, invitando a todos los panistas, ¿cuánto cree usted señor Mussio que costó el salón y lo que se les dio de a esas personas?, cuando el tope de precampaña que nos dieron fue solo de $13,333.33, pues nos autorizaron cuarenta mil pesos divididos entre los tres candidatos y fue que ahí arrojo los trece mil pesos, (tope que fue rebasado de manera exorbitante solo por un candidato), obviamente eso fue lo que nos dijeron que nos podíamos gastar, mas nunca nos dieron un centavo; aunado al hecho de que solo un candidato tuvo todo el apoyo del comité Estatal del Partido, pues dos días antes de la contienda se vinieron a operar, precisamente de la forma que usted señala que lo hizo su servidor”. El texto íntegro de la réplica se puede leer en:http://mussiocardenas.com/noticias/74890/a-mi-no-me-apoyaria-joaquin-ni-su-gente-zarco

Lo publicado en INFORME ROJO, el martes 24, establece que desde las filas del joaquinismo se realizó la compra de votos panistas para la elección del candidato a diputado federal. Más adelante la contra réplica… Lo que ocurre en Morena-Coatzacoalcos es de antología: algunos militantes desconocen las ligas de su virtual candidata, Rocío Nahle García, con Roselia Barajas Olea, esposa del dueño de Diario del Istmo, José Pablo Robles Martínez y madre de la diputada Verde-PRI, Mónica Robles de Hillman, el Clan de la Succión en pleno, y otros ya cayeron en la cuenta de Rocío es Rocío, que es intransigente, casada con sus ideas, con sus formas de hacer política y que lejos de unir, disgrega. Y así, entre los que no saben quién es quién en el partido del Peje López Obrador en Coatzacoalcos y los que ya sufren depresión política, se diluye lo que podría ser una férrea oposición al PRI porque esto no sólo se gana con imagen sino con operación y estructuras… Vientos de tormenta sobre Manuel y Bernardo Bringas Burelo. En la primera quincena de marzo se dará a conocer evidencia contundente sobre la extinción de la Sucesión Bringas; el título de propiedad que ejercieron sobre 12 mil hectáreas; los negocios que siguen realizando Manuel y Bernardo Bringas; el cobro de 40 millones de pesos a la inmobiliaria Arkitektur con la que se vendió el último metro cuadrado de tierra; las acciones legales a las que estarán sujetos, fraudes procesales, genéricos, declaraciones falsas ante la autoridad; la operación, también fraudulenta, de un predio denominado El Polvorín, en el que están implicados Manuel Bringas y Gertrudis Guízar Valladares. Todo, a más tardar el 15 de marzo…

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