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MÉXICO, D.F. (apro).- En respuesta a la “represión brutal” con que la Policía Federal sometió al magisterio disidente en Acapulco, Guerrero, la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) advirtió que radicalizará sus protestas y se declaró en “alerta máxima de resistencia civil y desobediencia”.

A horas de enterarse del fallecimiento de su compañero Claudio Castillo Peña, maestro jubilado de 65 años, muerto a raíz del enfrentamiento entre la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (Ceteg) y las fuerzas federales, líderes del gremio en Oaxaca, Guerrero, Chiapas y Michoacán, estados donde la Coordinadora se ha hecho más fuerte, improvisaron una conferencia de prensa en el Monumento a la Revolución, donde advirtieron que aumentarán su presencia en la capital del país e intensificarán sus “jornadas de lucha”.

“Vamos a radicalizar las acciones, pero lo vamos a hacer con inteligencia, con unidad, informando a la sociedad qué es la CNTE y cómo queremos transformar al país desde la educación. Ante la represión nosotros tenemos una gran arma: la conciencia acompañada de la organización”, dijo Juan José Ortega Madrigal, dirigente de la sección XVIII, de Michoacán.

Encendidos los ojos, continuó: “El gobierno está desesperado y la represión es la única arma que le queda. Ya no tienen condiciones de diálogo. Se quedaron sin argumentos ni iniciativas. Sólo el sometimiento, el fascismo y la fuerza bruta (…) Mandan granaderos. Si es necesario seguir siendo reprimidos para alcanzar la abrogación (de la reforma educativa), lo vamos a ser.

“Condenamos las acciones que el gobierno ha estado desatando,  particularmente en el estado de Guerrero, con la intención de acallar la protesta social. Hacemos un llamado a las organizaciones a estar firmes y preparados porque esta es una estrategia del Estado para desestabilizar la movilización para exigir con vida la aparición de los normalistas”.

Exigieron un alto a la “violencia” del gobierno en contra de las organizaciones sociales, libertad inmediata de los detenidos la noche del martes en Acapulco y el esclarecimiento del “asesinato” de su compañero.

“Esa no es una salida a la grave crisis política, económica y social en nuestro país. Pero ellos ya la están aplicando. Estamos condenando la política represiva y de provocación en contra del pueblo. En Guerrero se ha desatado la violencia por parte del Estado. Solamente con la unidad del pueblo podremos lograr la transformación de un país tan maltratado”, dijo un maestro del estado de Chiapas.

Por su parte, Rubén Núñez Ginez, cabeza de la sección XXII, de Oaxaca, convocó a organizaciones sociales, sindicales y “al pueblo de México en general” a sumarse a las manifestaciones del día de mañana para protestar en contra de la desaparición de estudiantes normalistas de Ayotzinapa, a cinco meses de ser perpetrada, y en contra de la represión del estado “que no cesa”.

“Tenemos que unir voces en contra de este gobierno fascista y exigir el esclarecimiento del caso de los estudiantes de Ayotzinapa”, dijo.

Núñez Ginez llamó a que las protestas se lleven a cabo de manera pacífica y recriminó la actitud fascista de autoridades del GDF y federales que les ha impedido llegar al Zócalo, por lo que la movilización del jueves en la capital del país, encabezada por familiares de los normalistas desaparecidos, marchará del Ángel de la Independencia hacia la residencia oficial de Los Pinos. “No es de su propiedad. Es de todos los mexicanos”,

La CNTE anunció que en las próximas horas decidirán el plan de acción y el futuro de sus negociaciones con la Secretaría de Gobernación. Entre tanto, advirtieron, decidieron reforzar el campamento que mantienen en la Ciudad de México articular una “huelga nacional” de la que no dieron mayor información.

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