Según el Centro Católico Multimedial, en México han sido asesinados ocho sacerdotes en los últimos dos años, cinco de ellos en Michoacán, en los últimos 15 años. Analistas de temas católicos atribuyen a esta situación el ascenso del arzobispo de Morelia a Cardenal, como un mensaje del Papa Francisco a las autoridades mexicanas de su inconformidad respecto de la inseguridad y el ataque a los sacerdotes y para fortalecer la intervención de la Iglesia como factor de pacificación.