Ya se veía venir, y el propio Ebrard así lo debió imaginar, el que su nombre no aparecería en la lista de candidatos del PRD por la vía de la representación proporcional pues su cercanía con López Obrador y sus coqueteos con Movimiento Ciudadano no gustaban a Los Chuchos e independientemente de que hayan obedecido a alguna consigna fuera del partido. Y las tribus decidieron: Jesús Zambrano, Jesús Ortega y Guadalupe Naranjo, los últimos tres presidentes perredistas del grupo chuchista van para diputados, ni el ex jefe de gobierno del DF, ni Bejarano. ¿Entrará Ebrard por el Movimiento Ciudadano o enfrentará en la fría condición de ciudadano común el vendaval que se le viene? Por su lado, Carlos Navarrete, dirigente nacional del PRD, asegura: “Asumimos el costo de las decisiones del Consejo, que es un cuerpo colectivo. En este partido nadie palomea nombres, nadie designa candidatos unilateralmente”, excepto, claro, en Guerrero.