El caso de un anciano abandonado en su domicilio de la calle Félix Licona, en la colonia Rafael Lucio, es un ejemplo de cómo las autoridades encargadas de auxiliar a personas en esta situación forma parte de la parafernalia de un largo cuento. Sólo, abandonado a su suerte, el anciano grita por ayuda día y noche. Los vecinos ya reportaron desde enero a las autoridades sin que haya respuesta, aunque sea por caridad.