Por Mario Mijares
23 de febrero de 2015

En el Campo Marte, el Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial y el Ejército, en pleno boicot al pueblo mexicano; el cual denuncia los miles de crímenes de lesa humanidad.   

1.- Al recordar las lecturas de Gabriel Marcel, en su obra El Hombre problemático, me permití reflexionar sobre los habitantes de esta gran nación, considerando al todo por las partes. Además sería torpe generalizar a todas las clases sociales. Por tanto iniciaré lo que escribí en la novela Mezclilla, al considerar sobre la existencia y el ser, en que el protagonista observa la realidad a través de un espejo. El problema es que de acuerdo a las circunstancias del personaje, el espejo podía ser plano, cóncavo o convexo. Ante tales efectos, habrá que tomar en consideración; al espejo interior de cada uno, para observar si su imagen es inquietante o tal vez no lo sea.

2.- En México, debido a la cosificación (alienación) del individuo. A la mayoría de población, la han convertido en una extraña en su propio país, tales acciones se marcaron con más exactitud, después del problema estudiantil de 1968. A partir de ese año funesto, las expresiones en su generalidad han sido guiadas hacia un tipo de existencialismo contemporáneo. Los habitantes de ésta nación,  transitamos con una imagen distorsionada y extraña. En efecto el mexicano no se reconoce, pues la deformaciones de manera arbitraría, son producto de la  imposición por los gobiernos. Fue un hecho que por el riesgo de la ideología marxista de esa época, en la actualidad la consciencia de clase ya no existe, por tanto, ahora el comportamiento es eminentemente lúdico en medio de un juego macabro. Ahora lo único que posee es lo que lleva encima o bien lo que debe.

El Estado Mexicano, a través de su gran aparato ideológico, nos ha conducido al “hombre de la barraca” de la obra de Hans Weher, pero ahora “remasterizado” a través de un proceso modificado, con un soporte de tipo materialista, olvidándose se esencia o principio político. Las aproximadamente 700 reformas a la Carta Magna, acorralan al mexicano fuera de su realidad, por ello, este es tratado y orientado como si fuese un ente no pensante. Sí bien se salva una pequeña clase media ilustrada, las mayorías no son más que fichas manejables.

3.- Los gobiernos han producido un gran hueco mezquino en la colectividad mexicana, una “sociedad civil” privatizada, una educación general con el mismo tenor. Es el retorno al nihilismo, esa desdichada suerte que sostiene la imposibilidad del conocimiento, y que le niega la existencia y valor de todas las cosas. En México, después de la experiencia del marxismo, -pero mal entendido-, ya no hay permiso para reflexionar, somos víctimas miserables que nos desenvolvemos en la dialéctica del que manda y obedece, ese dilema entre el gobernante y gobernado. El problema es que hoy día los que gobiernan, no saben ni entienden, debido a que no son políticos, y que al matar al esclavo, éstos podrían dejar de ser los amos: ellos se convertido en fariseos,  hipócritas que fingen una moral o sentimientos en base a las creencias que no tiene. Ahora los que dirigen son animales irracionales o bestias de poder.     

4.- La afirmación de Nietzsche es actual; “los hombres hemos matado a Dios” y, por tal hecho, no hay manera de entender la existencia del ser humano, pues ahora se vive aparentemente, con el superhombre, como guía preliminar, sin darse cuenta del terrible reduccionismo al que se ha llegado. Todo esto nos lleva a observar de forma desnuda, la realidad mexicana,  la que  se encuentra atiborrada de acciones malévolas. El pueblo mexicano vive en la “angustia” y en constante “inquietud”. Según Marcel, la angustia, lleva al hombre a una tristeza excesiva, pero relacionada con un malestar asfixiante, pues ésta se encuentra en el plano psíquico. El determinismo psíquico es un concepto del psicoanálisis, y todo fenómeno psíquico, tiene una causa primera, con la cual se entiende la terrible inseguridad en la que viven millones de mexicanos. Los cuales de manera angustiante lo único que hacen es reaccionar de manera aquieta, es decir; están paralizados de miedo. El país vive en la incertidumbre todos los días. Por otra parte los gobernantes proclaman su carácter de ansiedad, en donde todos los días tratan de justificar (no explicar) la realidad mexicana, por tanto utilizan los aparatos ideológicos como; la escuela; la religión; la TV; radiodifusoras y prensa escrita.

Publio Terencio, más conocido como Terencio, autor de comedias durante la república romana,  escribió la comedia Heautontimorúmenos,  que significa “el que se castiga a sí mismo”, pero hay quienes prefieren usar el título en su traducción: “El verdugo de sí mismo”. En dónde muestra que el hombre con tal patología se vuelve contra sí mismo y, no hacia su enemigo exterior. El enemigo del pueblo mexicano es él mismo, esto ya lo han señalado varios literatos. Es esa desconfianza de sí mismo, de sentirse indigno de ser estimado, esa manera de amar aquello que lo mata, por ello, ya son siglos de mansedumbre e humillación infligida. Es sin duda el eunuco de la época posmoderna.