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Frank Barrios Gómez
06 de febrero de 2015

Elfos, hadas, duendes y ondinas, son nombres que cada día se vuelven más comunes en nuestro medio. La humanidad permaneció sumida en la oscuridad de la ignorancia, producto a los temores por el “qué dirán”, temiendo ser tildados de locos o drogadictos, que alucinaban producto de los enervantes consumidos.Todo en el Universo está sujeto a cambios. Nada es estable, y conforme avance el tiempo, se aprecian cambios que nadie puede parar.

Lo que ayer era fantasía, hoy es una hermosa realidad. Las cosas que antes eran sólo para niños, ahora las disfrutamos los adultos. Y la nueva generación, se adentra a lo novedoso que aparece en el momento.

No puede permanecerse parco, ante los grandes cambios que día con día vivimos. Tampoco puede decirse que algo no existe o no es cierto, si no se tiene la entereza de haberlo experimentado.

Hasta dónde llegaremos en este recorrido, en el que parece que quiere ganársele la carrera al tiempo. Eso es algo que no tiene respuesta. Hoy se descubre una cosa, y a la vuelta de la esquina ya fue superada por otra, que acaba de descubrirse.

Vivimos en un mundo de grandes cambios. Por eso, sentimos que el tiempo no rinde, y quisiéramos encapsularlo en un reloj para manejarlo a nuestro antojo. Sólo que Cronos, el padre del tiempo, no se presta a los caprichos humanos, y quien no se alinee, se queda en el camino, aislado.

Así como nadie puede negar la dimensión en la que vivimos, porque para nosotros es una realidad tangible, también existen otros planos en los que habitan infinidad de criaturas, las cuales resultan invisibles a nuestros sentidos corporales, producto de una falta de mística, en la mayoría de los seres humanos.

Esa mística no necesariamente se va a fomentar en las religiones. Ellas, lo que hacen es hacer que sus fieles permanezcan pasivos, y sólo se conformen con orar, asistir al culto y leer los libros sagrados, creyendo que de esta manera, por obra y gracia del Espíritu Santo, se les desarrollarán las facultades cognoscitivas, que le permitan captar los mundos de conciencia cósmica.

Eso es una parte, la otra corresponde a que cada quien busque esa verdad que le hace falta, para completar todo lo que está estudiando. Y para ello, se reqiere el aspecto práctico, en el que despierte su conciencia y facultades paranormales. Pero para ello, se hace necesario buscar en el lugar correcto, y esos sitios son las escuelas filosóficas, donde se entregan estas herramientas, para que quien quiera vislumbrar todo lo que ha escuchado y leído, empiece a experimentarlo en carne propia, y haga a un lado todo tipo de creencia, que en ocasiones dista mucho de la realidad.

Y por qué no se vislumbran esas dimensiones que desde hace siglos, los estudiosos de filosofía mencionan. La respuesta es muy sencilla. El hombre, cada día que transcurre, se apega más al mundo material en el que se desenvuelve, siendo esto el mayor obstáculo para experimentar lo nuevo.

El cielo, planos de conciencia cósmica, esferas celestes, dimensiones y mundo de los espíritus, vienen siendo lo mismo. El estudioso de Física estudia las dimensiones, mencionando las regiones físicas, cuarta coordenada y quinta dimensión, entre otras. Por donde se le busque, por lo científico o místico, encontraremos lo mismo, pero con diferente nombre.

Creemos en la existencia de ángeles y demonios. Además existen arcángeles, principados, dominaciones, tronos y querubines, siendo la escala más alta la de serafines. Mientras que los estudiosos de demonología, mencionan los planos donde habitan los demonios.

 Para experimentar todo esto, es necesario que se erradiquen muchos hábitos nocivos, que son la causa del dormir de las facultades paranormales. Además de tener una vibración demasiado baja para nuestro cuerpo, haciéndose necesario cambiarla para que haga más sutil, y de esta manera, volver a vibrar con esos planos de conciencia cósmica, donde habitan esos espíritus de la naturaleza.

Así suele llamársele a las criaturas que habitan en esos planos etéreos, que tenemos ante nuestros ojos, pero que no se captanproducto de la pesadez vibratoria, en que se desenvuelve el hombre.

Esos espíritus de lanaturaleza, en un tiempo atrás convivían con el hombre, cuando éste todavía estaba en armonía, y no tenía los instintos asesinos que tiene en estos momentos. Pero el hombre, cuando comenzó a hacer caso omiso de los consejos de estas criaturas, ellas decidieron refugiarse en sus planos etéreos para no perder el tiempo, y dedicarse a sus faenas varias.

Entre las criaturas elementales de la naturaleza, encontramos que el elemento aire está habitado por infinidad de espíritus, siendo una de esas castas la de los elfos.

Se trata de criaturas pequeñas, blancas, de cabello rubio y ojos almendrados. Se mueven tan aprisa como el viento, y por eso pasan desapercibidos para el ojo humano. Cuando uno de ellos quiere manifestarse ante un humano, sencillamente detiene su velocidad, y a voluntad se manifiesta en el plano físico. Pero corren el riesgo de asustar a más de uno, que creyendo en su ignorancia, se trata de algo diabólico, empiece a agredirlos.

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Para evitarse ese tipo de altercados, los elfos prefieren seguir a los humanos en los bosques, moviéndose a tal velocidad que no son perceptibles para el común de la gente.

No se sabe con exactitud el tiempo de vida que duran, diciéndose que son varios siglos. Acostumbran vivir en comunidades de entre 100 y 200 elementales. Este tipo de vida, no es comprensible para el raciocinio humano, donde el promedio de vida es de 75 años en estos momentos.

Los elfos interactúan con los elementos de la naturaleza, además de comunicarse con los animales, y de vez en cuando, gracias a su telepatía contactan a una que otra persona. Poseen una excelente visión nocturna, además de grandes poderes de adivinación. Preparan pócimas para curar, y sólo en casos extremos, si se ven amenazados, provocan que los elementos se desaten, para poner en fuga a quienes quieran dañarlos.

Estos espíritus son propios del mundo nórdico. Se habla que también entre ellos hay algunos que son maliciosos, y esto es normal, porque no todo puede ser blanco o negro. Para ganarse su amistad, hay que visitar los bosques, e invocarlos telepáticamente, Puede ofrecérsele dulces, miel e incienso. Y cuando un elfo vea que alguien es sincero, puede manifestársele físicamente para estrechar una linda amistad.