El tren de alta velocidad México-Querétaro no es viable pues requiere de un subsidio aproximado a los 48 mil millones de pesos, informó el Secretario de Hacienda, Luis Videgaray. Dijo algo muy revelador:“una obra como esta no es autofinanciable –en cualquier parte le mundo-  porque demanda un nivel de subsidios importante”, no es autofinanciable, es decir su funcionamiento nos costaría a todos los mexicanos. La interrogante que salta a primera intención es ¿entonces, por qué se iba a construir? ¿Qué beneficios adicionales acarrearía al país su funcionamiento? Alguna razón válida debe existir pues el intento fue en serio pero las frustró la baja del precio de barril de crudo que originaron el recorte presupuestal.