Jesús Murillo Karam hizo su chamba en la Procuraduría General de Justicia, un lugar de la burocracia mexicana que en este momento es inhóspito. Por eso Murillo Karam se sentirá aliviado de dejar ese cargo y pasar a otra área dentro del gabinete, la Secretaría de Desarrollo Territorial y Urbano, más de acuerdo con su perfil político. Ayotzinapa fue dura prueba, igual que Tlataya, salió airoso, aunque “cansado”.