Dr. Luis Videgaray Caso

Ciudad de México, 19 de febrero (SinEmbargo).– Un estudio realizado por el Tecnológico de Monterrey afirmó que es muy posible que se realicen futuros recortes al gasto público debido a la volatilidad en los precios del petróleo. En este sentido sugiere no afectar los rubros relacionados con los proyectos de inversión públicos, para aspirar a  mayor crecimiento económico y a una expansión en el mercado laboral nacional.

El pasado 30 de enero, Luis Videgaray Caso, Secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), anunció un recorte de 124 mil 300 millones de pesos, cantidad que representa el 0.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y que afectó directa mente a los recursos tanto de Petróleos Mexicanos (Pemex) como de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

El funcionario federal explicó que el ajuste se debió al derrumbe en los precios globales de las materias primas, principalmente los de los hidrocarburos, e informó que el Tren de Alta Velocidad México-Querétaro se suspendería de manera indefinida, mientras que el Tren Transpeninsular Yucatán-Quintana Roo fue cancelado.

En este sentido, el Tecnológico de Monterrey, Campus Estado de México, publicó un estudio sobre la revisión de dicho recorte al gasto y expuso que, debido a que permanecerán las condiciones inestables y la volatilidad en los precios en el mercado de energéticos todavía por un periodo de tiempo considerable, es probable que en un futuro cercano se realicen más ajustes y recortes al gasto público en los mismos rubros anunciados el pasado 30 de enero.

No obstante, recomienda, para que dichos recortes no afecten directamente al desarrollo y crecimiento del país se debe evitar seguir cortando presupuesto en el ramo de las inversiones públicas, ya que este es uno de los principales motores que impulsan la creación de empleos formales, la continuidad de la inversión y por lo tanto la mejora económica de México.

De igual forma, el análisis invita a que se le dé una mayor participación al sector privado dentro de la inversión pública, no como un agente que recibe recursos públicos sino como un actor activo que tenga más facilidades y los incentivos para instalar sus negocios y llevar a cabo sus proyectos de inversión, siendo esta una medida alternativa para seguir impulsando el crecimiento y cierta recuperación de los ingresos del Gobierno federal.

FUTUROS POSIBLES RECORTES

Ante la abrupta caída en los precios del petróleo, un entorno económico mundial donde predomina la desaceleración y la inminente alza en las tasas de interés de Estados Unidos, el Gobierno federal llevó a cabo una serie de ajustes a su presupuesto con la finalidad de mantener estables las finanzas públicas.

“Los gastos presupuestales del Gobierno federal se han incrementado a lo largo de los últimos años. La mayoría de los recursos recaudados se destinan a gasto corriente, mientras que el gasto de capital ha representado en promedio el 15 por ciento (del 2008 al 2014) del dinero asignado a la parte corriente”, afirma el reporte.

Con el recorte que se aplicará en 2015, la actual administración pretende dejar de gastar 124 mil 300 millones de pesos, de los cuales 18.1 mil millones de pesos corresponden a proyectos de inversión y 34.1 mil millones a gasto corriente.

Asimismo, tanto la CFE como Pemex sufrieron ajustes que en conjunto se traducen en 72 mil millones de pesos menos para dichas entidades, que utilizan un porcentaje significativo de sus recursos para obras de infraestructura, de tal forma que el gasto de capital resultó fuertemente afectado en los ajustes presupuestarios realizados.

Ayer, en entrevista radiofónica, Emilio Lozoya Austin, director general de Pemex, informó que como parte del ajuste de 62 mil millones de pesos, la empresa estatal realizará un recorte de personal en las próximas semanas.

Una de las instrucciones del Consejo de Administración, dijo, fue “hacer un esfuerzo importante en materia de recorte de gasto corriente para tratar de no afectar tanto las inversiones. Y en Pemex, sin duda, hay áreas donde podemos recortar gasto corriente. Y se le instruyó al director general específicamente lo que son servicios personales y recursos humanos”.

Según las últimas cifras oficiales disponibles, en 2013 Pemex tenía 150 mil 697 plazas ocupadas.

Por otro lado, al analizar la distribución del Presupuesto de Egresos de la Federación para el 2015 (PEF 15), se aprecia que la mayoría de los recursos se destinan al pago de transferencias, asignaciones, subsidios y otras ayudas (26.6 por ciento del presupuesto), seguidos por las participaciones y aportaciones asignados a los estados y municipios del país (25.2 por ciento).

Los servicios personales se ubican en tercer puesto (16.0 por ciento), y la suma de materiales y suministros y los servicios generales, es decir los gastos de operación, ocupa el cuarto sitio (10.7 por ciento). Todos estos conceptos están por encima del rubro de inversión pública (10.7 por ciento).

Con base en esta información, María Fonseca Paredes, autora del reporte y directora de la Escuela de Graduados en Administración y Dirección de Empresas del Tec de Monterrey, informó que “los futuros recortes podrían ser sobre los mismos que ya se han anunciado. Con el incentivo de la baja del petróleo pues también quienes se afecten más directamente o inmediatamente a los proyectos en Pemex”.

Y agregó: “No resulta aparentemente ser atractivo continuar, si las cosas no se estabilizan en los próximos meses a nivel mundial de los precios del crudo. Esto es lo que se espera que no ocurra pero si vemos, de los 124 mil millones de pesos estamos hablando de que 72 mil millones que son más del 60 por ciento de esos 124 mil millones estaban destinados a proyectos de infraestructura de Pemex y la CFE”.

No obstante, aclaró, este ajuste no está directamente sobre infraestructura, si no sobre las partidas que tienen que ver con servicios personales, materiales y todo lo que tenga que ver con gasto corriente en donde se esperaría ver más recorte y es donde más claro se ve que se está “ajustando el cinturón”.

“Si le damos duro al recorte al gasto corriente, es decir a prestaciones, bonos, algunos proyectos que no tendrías estar erogando con el gasto público, por ejemplo a este programa de dar televisores a las familias. Se está invirtiendo una cantidad de dinero que uno se pregunta de dónde sale, pues del presupuesto. Entonces aquí la pregunta es por qué se está haciendo, por qué no se detiene, es algo que definitivamente no genera valor, es un gasto que agrada a la luz de un electorado o un año que mientras más pronto ve el ciudadano el beneficio por el gobierno puede favorecer a ese partido”, afirmó la académica.

Y agregó que “aquí hay aspectos que deben cuestionarse sobre si se tienen que hacer o no ciertos programas. Estos programas a la luz de cualquiera se podría decir que tenemos problemas de gasto, de ingresos por un lado y sobre cómo gastar estos ingresos yo creo que eso podría y debiera, si no detenerse, replantearlo. Aunque la invitación es a que no se haga, punto”.

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INVERSIÓN: NO TOCAR

Si bien en estas modificaciones no se incluyó la creación de nuevos impuestos o la aprobación de mayores niveles de endeudamiento, el recorte en el gasto público no está exento de factores que podrían impactar negativamente el desempeño económico de nuestro país.

A pesar de la cancelación del tren de pasajeros Transpeninsular Quintana Roo–Yucatán y de la suspensión indefinida del tren de alta velocidad México–Querétaro, nuestro país pierde competitividad ante un menor gasto en proyectos de infraestructura.

Esto impide la realización de obras que contribuyen a mejorar las operaciones comerciales, facilitan los traslados y mejoran la logística entre las diferentes regiones económicas.

María Fonseca dijo que “lo que más preocupa es que se vaya primeramente a los proyectos que están en el Plan Nacional de Infraestructura y que se detone menos la economía nacional a partir de esos proyectos, que tendrán que resultar atractivos de acuerdo con las condiciones globales, sobre todo en el mercado energético, de las alternativas que tienen los inversionistas, si no fuese México, pues también están en problemas”.

Una de las tareas primordiales en los tres niveles de gobierno es llevar a cabo un análisis exhaustivo del gasto y tomar las medidas de austeridad necesarias. Uno de estos aspecto es la propuesta de realizar, el presupuesto base cero con el que se busca eliminar duplicidad de funciones y estructuras para el ejercicio del año 2016 es una forma de volver eficiente el gasto.

“No sólo en los servicios personales de los funcionarios públicos hay áreas de oportunidad.  Al revisar los recursos asignados a los gastos de operación de los ramos administrativos, el monto asciende a 133.9 mil millones de pesos, de tal forma que si se consigue una disminución del 10 por ciento en dicho rubro, el ahorro alcanzado sería de alrededor de 13.4 mil millones de pesos, cifra superior al recorte de 11.7 mil millones de pesos a los gastos de inversión en comunicaciones y transportes”, informó.

En el reporte del Tec se detalla que la inversión fija bruta en México durante noviembre de 2014 observó un aumento de 4.7 por ciento con respecto al mismo mes del año pasado, por lo que en el acumulado de enero a noviembre el incremento fue de 2.0 por ciento comparados con igual periodo de 2013.

El sector que se vio favorecido con un mayor crecimiento fue el de maquinaria y equipo, con un aumento del 8.8 por ciento a tasa anualizada, acumulando 4.9 por ciento en los primeros 11 meses del 2014, en donde el componente nacional registró los mayores avances (15.3 por ciento), mientras que el importado creció en menor magnitud y tuvo un avance de 5.8 por ciento.

Finalmente, la inversión en construcción mostró un crecimiento más moderado que el de los rubros anteriores (2.6 por ciento), con lo que en el acumulado del año registra un crecimiento apenas por encima de cero (0.2 por ciento).

“De alguna manera lo que urge es una muestra clara de lo que sería la Reforma Energética para los inversionistas que todavía están con las intenciones de invertir que si no es por medio del gobierno, que lo esté a través de la Iniciativa Privada (IP)”, destacó.

MAYOR PARTICIPACIÓN DE LA IP

“Los ajustes en el gasto público eran necesarios, puntualizó la académica, y agregó que “sin duda no serán los únicos que veamos en los próximos meses y su magnitud dependerá de la evolución de la economía nacional”.

Dentro de los cambios que se pudieran efectuar, se debe buscar mermar lo menos posible al gasto en inversión el cual otorga el mayor valor agregado a la economía. Los proyectos de infraestructura son vitales para detonar el desarrollo económico a mediano y largo plazo, por lo que, al contar con menos recursos, el gobierno debe procurar una mayor participación del sector privado en los proyectos de infraestructura con el objetivo de detonar la inversión y se eviten mayores rezagos en materia de competitividad.

La participación de la iniciativa que den incentivos atractivos para que la IP vean posibilidad de invertir. No que les den recursos sino que les faciliten las cosas, los procedimientos”, afirmó.

El impacto de este recorte sobre las PyMES, parte del gasto que tiene el sector público está relacionados con estas empresas que están relacionadas con él, entonces en la medida se verán afectadas porque evidentemente tendrán menos que gastar.

“Estas empresas mexicanas se verán afectadas y deberán ver si esto se puede prever ante esta situación difícil, sobre todo respecto a flujos o de liquidez; podría hacerse algo al respecto, como una mejor programación de las compras o condiciones para que a estas empresas se les dé un tratamiento preferencial, ya que serán las primeras afectadas para evitar o aminorar el golpe de la crisis. No es afectar una entidad económica, sino son empleos o gente desempleada, que es en verdad el efecto que puede traer el recorte del sector público”, concluyó.

VER ESTA INFORMACIÓN EN:

http://www.sinembargo.mx/19-02-2015/1252628