En cualquier mesa de café, en reuniones familiares, en fiestas de entre amigos, en la “hora del amigo” se puede escuchar sobre que al interior de la sociedad mexicana existe un rechazo hacia el gobierno, de cualquiera de los tres niveles, y que por esa razón el Partido Revolucionario Institucional, sus candidatos, llevan las de perder. Esa es una percepción muy generalizada, pero olvidan detallar las circunstancias, porque una elección se gana con mayoría de votos respecto de cada uno de los demás candidatos y en esta ocasión, como en muchas anteriores, van a ganar los candidatos que apliquen mejor estrategia. Se verá el fenómeno de un ganador con un número de votos que signifique acaso cinco a más veces menor que la suma de los sufragios emitidos a favor de los perdedores. Entonces recapacitaremos que por muy elevada que sea la inconformidad social la pulverización del voto ayudará al de la mejor estrategia, en la que la compra del voto será suplida por la compra de candidatos y de dirigencias partidistas, desde Las Choapas hasta Pánuco, pasando por Acayucan.