Por Mario Javier Sánchez de la Torre
04 de febrero de 2015

En días pasados en este espacio se trató el tema de que, desgraciadamente, durante los últimos dos años se ha generalizado en la mayor parte de las columnas y artículos periodísticos que sí presentan el periodismo como debe ser, que es el tratar de analizar las situaciones que suceden a fondo, investigando la información sobre los hechos y aportando sin desviaciones, en la forma más apegada a la realidad posible la verdad sobre lo acontecido.

A esas colaboraciones se les tituló: “El Estado próspero se desmorona” y “¿Hubo cambio en Comunicación Social?” En ambas lo medular fue el tratar de comentar lo mal que se están haciendo las cosas en la actual administración estatal, cada una sobre un diferente aspecto. Temas recurrentes tanto en medios impresos, como electrónicos en la actualidad.

Penosa y triste situación que se repite, pero ahora lo que está en juego no es solamente la imagen internacional del Estado de Veracruz, sino también, la lastimada imagen de este México nuestro, que debido a una serie de servidores públicos de todos los partidos políticos, con el afán de obtener más beneficios personales de los que ya han obtenido, son los autores intelectuales de masacres como la de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapan, la famosa Casa Blanca de las Lomas de Chapultepec, entre otras muchas acciones negativas más.

Situación a la que se debe agregar la gravedad de lo que se vive en Veracruz, pues desde el inicio de la actual administración estatal han sido asesinados once comunicadores, de los cuales supuestamente sólo se han aclarado dos. Lo que es indicativo de la ineficiencia de las fuerzas del orden de esta entidad o de plano que se están solapando estas acciones. Lo que ha creado un ambiente de inseguridad entre la población veracruzana de todas las latitudes y niveles socio-económicos.

Por lo que no debe de extrañarnos que organizaciones nacionales e internacionales, así como personajes importantes del mundo intelectual y cultural, hayan solicitado el que no se permita que se lleve a cabo una vez más aquí, el Hay Festival. Pues como lo dan a conocer en su misiva a los organizadores del internacional evento, el gobierno de la entidad veracruzana no cumple con los requisitos en torno al respeto a la libertad de expresión, al Derecho a la Información y por consecuencia a la libertad de un pensar crítico. Cuestiones las tres que van en contra de todo evento que apoye las expresiones culturales en todos los aspectos a nivel internacional, como lo es el Hay Festival.

Independientemente del apoyo económico que el Gobierno del Estado de Veracruz brinda a la organización del evento, sus organizadores seguramente analizarán la forma en que éste está siendo utilizado por la actual administración estatal veracruzana, para transmitir una imagen a nivel internacional de la que carece. Por lo que a partir de este momento seguramente además de la organizaciones nacionales e internacionales que apoyan la decisión, de la no organización aquí del citado festival, se sumarán otras tanto locales, estatales y nacionales. Qué vergüenza que hasta los eventos culturales, que supuestamente son la parte medular de la capital veracruzana, se tengan que suspender por la estupidez de unos cuantos. Hasta el viernes.

Contacto:

noti-sigloxxi@nullhotmail.com