O P I N I O N

Por Mario Javier Sánchez de la Torre.

Después de cuatro años de haber iniciado la actual administración estatal, no es de extrañarse que en la importante área de Comunicación Social las cosas sigan igual de como comenzaron: muy mal. Lo que es muy lamentable para todos los que vivimos aquí, pues lo señalado no es lo único en que las cosas están mal, ya que por todo lo que estamos viviendo y padeciendo fácilmente se puede considerar que el actual gobierno del Estado de Veracruz está fallando en un noventa por ciento en lo que corresponde a sus responsabilidades. Siendo el diez por ciento restante lo que sí está bien, que es todo aquello que se refiere a las fiestas patronales de los 212 municipios veracruzanos, al desprestigiado mal llamado Carnaval más alegre del mundo, el de Veracruz y las grandiosas fiestas particulares y que en lo oscurito organiza la autollamada novel e ineficiente clase política de aquí, claro, con cargo al erario público.

 El tocar nuevamente en este espacio lo relativo a la Comunicación Social del actual Gobierno de Veracruz, se debe principalmente a la importancia que la materia tiene, especialmente cuando se trata del aspecto público de un gobierno estatal. Gobierno que a la fecha nombra a su tercer servidor público en el área, sin que por el momento se note algún cambio positivo al respecto. Ya que un mes y días después de haber tomado posesión del cargo, el nuevo titular de la Coordinación General de Comunicación Social, ahi todo sigue igual.

   Al comentar que todo sigue igual, no es en el sentido de que el trabajo se continué haciendo como lo indicó en su momento el jefe anterior, Alberto Silva, no. Pues él también como el actual titular, fue designado en el cargo sin tener la más mínima experiencia al respecto y por lo tanto el perfil para poder hacer el difícil trabajo que se requiere ahí, sobre todo por la situación de desprestigio en que se encuentra la Comunicación Social de esta administración. Es en el sentido, de que después de cuatro años de trabajo, las cosas en esa oficina siguen haciéndose como lo diseñó desde su llegada, la reportera Gina Domínguez. Lo que no es indicativo que lo diseñado por Gina haya estado bien hecho.

   Como muestra de la falla en la estrategia de comunicación que implantó Gina Domínguez Collio, está el deterioro que su jefe sufrió en su imagen durante los tres años de gobierno que ella le “sirvió”. Deterioro que desde ese entonces ha sido imparable tanto aquí, pero en mucho mayor grado a nivel nacional. Pues el aparecer a diario en la primera plana de los diarios tratando de ocupar la información de mayor importancia, es algo muy difícil de lograr, me atrevería a decir, imposible, pero cuando no se tiene una idea clara de lo que se está haciendo, o si se tiene, pero no existe la ética profesional para hacer las cosas como debe de ser, bien. Entonces se hacen al aventón. Pero el problema está en que sus sucesores no han tenido la experiencia que se requiere en la materia y por tanto, no han tenido el conocimiento para poder corregir lo que desde un inicio ha estado mal.

   Así pues todo parece indicar que el cierre de la segunda etapa del gobierno de la fidelidad llegará a su fin en materia de comunicación social muy mal. Hasta el miércoles. noti-sigloxxi@nullhotmail.com (Fech. Púb. Lun. 2-febrero-15)