La resistencia del gobierno federal fue vencida por las circunstancias que cada vez más aprietan con mayor intensidad al gobierno de Peña Nieto, al que se presiona desde adentro y desde fuera del país para que actúe en contra de la corrupción. El acuerdo para destrabar la iniciativa panista que propone la creación de un Instituto contra la corrupción se toma 26 meses después de iniciada la actual administración federal, además de ser una de las promesas de campaña del actual presidente. Con la reforma el Secretario de la Función Pública tendrá que ser ratificado por el senado de la república y se le darán las herramientas suficientes para que proceda con autonomía, al igual que la Auditoría Superior de la Federación, pues se les concede la autorización de vigilar estrechamente el uso del gobierno federal a estados y municipios. Algo es algo.