Por Ángel Rafael Martinez Alarcón
19 de febrero de 2015

Tú, incansable silencioso eterno sonriso sobre tus espaldas has cargado toda Xalapa fuerte como pocos guapo hasta el fin querido para siempre por todos en Xalapa

Myra Landau

Tú, incansable silencioso eterno sonriso sobre tus espaldas has cargado toda Xalapa fuerte como pocos guapo hasta el fin querido para siempre por todos en Xalapa Myra Landau

Para los días 21 y 2 de febrero del presente año del 2015, en nuestra ciudad de Xalapa, capital del Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave, estaremos conmemorando el 221 aniversario del General Antonio López de Santa Anna, Benemérito de Veracruz, once veces presidente de México en el siglo XIX. Promotor de la República, un grupo de xalapeños depositamos un Corona, en las paredes del Banco Banamex, donde estuvo el hogar de la familia López de Santa Anna. Y la otra conmemoración es luctuosa se cumplen 26 años del fallecimiento de Juan Herrera Vázquez, mejor conocido como el Juanote, que es sin duda alguna todo símbolo de la ciudad de Xalapa de la segunda mitad del siglo XX. Ambos personajes coincidieron en las rúas del antiguo camino real que unía a Sevilla con Filipinas, hoy las calles de Xalapeños Ilustres y la calle de Enríquez.

Gracias a amigo Bernardo Gutiérrez, me hizo repensar tantos y tantos recuerdos con el buen Juanote, un hombre bueno, como trabajador, honrado, culto, amante de la música clásica, un auténtico hombre verdadero. Juanote, de oficio cargador, el cual dignificó, por todas las historias que se cuenta de lo profesional que era cargando cualquier tipo de carga, pero destacándose su amoroso cuidado cuando se trataba de los pianos propiedad de las familias xalapeñas; ahí Juanote los trataba con cuidado casi celestial, evitando siempre desafiarlos. Ser cargador de número, tenía sus propia burocracia municipal, el aspirante a dicho oficio, primero tenía que tener un aval por parte de alguno de los comerciantes de la ciudad; solicita a municipio la designación del número, previo pago de 150 pesos para el año de 1928, como una fianza, el ayuntamiento contestaba al aspirante ya como la asignación del número correspondiente. En el Archivo Histórico Municipal de Xalapa “Rubén Pabello Acosta” en sus encontramos toda la vida del gremio de los cargadores de la ciudad de Xalapa.

Su amabilidad permitió que muchos hogares xalapeños, Juan Herrera Vázquez entraba con toda la confianza del mundo, confianza ganado al paso por los años, gracias a su gran honradez, comprobado en más amplio sentido de la palabra, es más que nunca es necesario rescatar eso valores que Juanote vivió sin ningún problema.

Juan Herrera Vázquez, fue el primogénito de sus padres, nace en la ciudad de Xalapa, el 28 de abril de 1919, en el mismo año que San Rafael Guizar y Valencia, recibe la designación como quinto obispo de Xalapa.; nació en la calle hoy de Independencia número 9. Fueron sus padres Rogelio Herrera y Rosario Vázquez, campesinos del municipio de Tlapacoyan, Ver. Quien se transladan a la capital de Veracruz; llegando a vivir por la zona del barrio de San José, más tarde la familia se trasladan en la calle de Moctezuma, uno de los barrios populares de la ciudad. Se desconoce si realizo estudio, pero Juanote si sabía leer, muchos veces se le veía leyendo la prensa local. Desde su niñez decidió tomar el oficio de su señor padre, en el centro de la ciudad y el Mercado Jáuregui ubicado en la antigua Plaza Mayor de la Colonia villa de Xalapa, o mejor conocido como la zona del árbol, ahí la padre e hijo hicieron historia el arte de cargar y sobre todo el mover todo tipo de muebles de los hogares xalapeños, destreza que Juanote aprendió de su señor padre. Nuestro querido Juanote con una estatura de 1.90 metro y un poco más de cien kilos. Siempre de huaraches, pantalones y camisa brillando de limpios y bien planchado, su mecapal y su número 13; Juanote siempre estuvo soltero. Con una extraordinaria educación, contestando cordialmente cada uno de los saludos, ya fuera ahí en su base laboral, y con la carga encima de su espalda, Juanote muy correcto en el intercambio de los saludos, se afirmaba que nunca lo escucharon decir ninguna mala palabra. Juanote fue amigo de gobernadores, alcaldes, políticos de todos los signos políticos, curas, comerciantes, empresarios, académicos, músicos y de la sociedad xalapeños de aquellos años, su oficio de cargador lo hizo en grande.

Es Rebeca Bouchez, quien en el año 2009, a 20 años de la muerte de Juanote organiza un foro en el Ágora de la ciudad, para recordarle, y posteriormente las ponencias ahí se presentadas, se publicaron en : “Juanote: miradas múltiples” en: Béaz-Jorge, Félix. Coord. 2000.Personajes populares de Veracruz. Gobierno del Estado-UV-SEV. México, 167-192, dicha obra subida a la red: http://www.sev.gob.mx/servicios/publicaciones/colec_veracruzsigloXXI/PersonajespopularesVeracruz.pdf. Rebeca Bouchez, es la primera en poner atención a la vida y obra del Juanote, sin olvidar que la administración del Mtro Guillermo Zúñiga Martinez, en el primer aniversario luctuoso de Juanote, se colocó una placa, ahí donde era la base de su trabajo. La actual administración municipal encabezada incluye el nombre de Juanote en el programa ponle el nombre a Xalapa, ahí está el buen Juanote.

Juanote, no sólo era un hombre trabajador en el centro de la ciudad de Xalapa, sino religiosamente todos los viernes de las temporadas de la Orquesta Sinfónica de Xalapa en el Teatro del Estado, ahí estaba presente para disfrutar de los conciertos, su rostro siempre reflejaba su amor a la música sinfónica, la OSX poco antes de su fallecimiento dedicó un concierto. Muchas de las crónicas fotográficas de sociales de la prensa local dejaron testimonio de su asistencia de Juanote a los concierto.

Juan Herrera Vázquez, sólo le bastaron 70 años de vida para dejar huella en su amada ciudad, el falleció muy cerca de su lugar de trabajo, en el Hospital Civil “Luis F. Nachón” sus restos fueron sepultados en el panteón de Palo Verde. Su muerte física permitió crear la leyenda de su ejemplar vida.