El 7 de diciembre, tras la vorágine sufrida por la organización de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, el Secretario de Turismo, Harry Grappa, declaró que habían visto estos Juegos 302 millones de personas “de todo el mundo”, y aseguró que la teleaudiencia había sido mayor que las del Súper Tazón 2014, que tuvo 111.5 millones de espectadores. Morirán de envidia los promotores del Super Bowl XLIX protagonizado por Patriotas y Halcones Marinos el 1 de febrero, que sólo registraron una teleaudiencia de 114.4 millones, después de una fenomenal campaña de promociones que costó cientos de millones de dólares. Durante los próximos días o semanas Harry seguramente se verá asediado por buscadores de la NFL que intentarán contratarlo para que los auxilie en la promoción del próximo Súper Bowl. Pero ¿qué haremos nosotros sin Harry Grappa?