Sector Público en riesgo por: Ausencia de integridad gubernamental, es decir, falta de valores en el desempeño del quehacer público; no existe un diagnóstico de riesgos sobre metas y objetivos; escasa coordinación de lo federal con lo local, “La fiscalización, transparencia y sanción administrativa y penal son herramientas que aún no han logrado penetrar en los gobiernos locales, con lo que se explica el recurrente desvío de recursos y su utilización inadecuada”. “Los programas sociales no son operados bajo criterios de equidad y eficacia”. Se oculta en los Estados los pasivos de las finanzas públicas; nula participación ciudadana en los programas públicos; no hay supervisión y seguimiento de los proyectos, una obra inicia costando 100 millones y concluye en miles, el Túnel Sumergido, un ejemplo; el subejercicio no se reingresa al sector federal lo no ejercido. Ya habrá oportunidad de conocer las sorpresas que encierra el informe de la ASF a la Cámara de diputados.