La tremenda explosión por acumulación de gas que se produjo la madrugada de ayer domingo reveló cuán inextricables son los designios del destino; un transeúnte acertó pasar frente al lugar de la explosión y esta lo mató de manera instantánea mientras que a los moradores de la casa, afortunadamente solo el susto y heridas leves. También exhibe la “pronta” atención a las demandas ciudadanas porque al revisar los daños en casas circunvecinas a la explosión se encontró el cadáver de una anciana a quien desde noviembre no veían, según los vecinos, que declaran que informaron a las autoridades acerca del olor fétido que salía de la vivienda y ninguna autoridad se preocupó por investigar, lo que demuestra que la burocracia hace honor a su fama.