En Xalapa por proyectos no quedamos; mientras desde el ayuntamiento se anuncia la “jalada” de poner en operación un tren suburbano, que por supuesto no se hará realidad, la ciudad luce sitiada en algunas calles del centro y en avenidas como la Orizaba en donde los domingos vendedores ambulantes invaden banquetas y hasta un carril vehicular sin que haya autoridad que los controle e imponga orden. Como la costumbre hace derecho, cuando haya una autoridad municipal decidida a terminar con esa irregularidad se va a encontrar con una fuerte resistencia y se verá obligada a ceder concesiones. Poner orden en el comercio callejero es una de las obligaciones de la autoridad municipal pero, en este y otros casos, hace irresponsable omisión ocupada solo en promoverse mediáticamente mientras la población sufre una paulatina pérdida de calidad de vida.