Hay que postular una cultura humanista. Todo lo que no sea una cultura humanista es barbarie.

Manuel Gómez Morín

 Por Ángel Rafael Martínez Alarcón
05 de febrero de 2015

De la grandeza de Nicolás Bravos en el pueblo de Medellín  a la vileza  del asesinato de su alcalde Omar Cruz. Desde de las primeras horas del levantón del modesto periodista Moisés Sánchez Cerezo, el pasado viernes del dos de enero del recién estrenado año 2015;  se le  responsabilizó al alcalde de Medellín de Bravo, como el principal sospechoso, según las declaraciones del hijo de Moisés Sánchez.  Así también fueron lamentables las declaraciones del gobernador de Veracruz de Ignacio de la Llave, demostrando que se trataba  de un taxista; eso nos eficiencia que Veracruz, no todos los periodistas reciben las grandes prebendas del Gobierno Estatal, sino todo lo contrario en Veracruz el ejercicio periodísticos tiene muy de apostolado, en su mayoría lo compañeros reporteros no cuentas con ninguna garantía de la seguridad social, sólo sus efímeros salarios.

El fantasma del alcalde de Iguala, Guerrero; recorre a los municipios del país, donde con poder que les otorga el mandato constitucional en el artículo 115; vamos encontrando cada vez más alcalde con síndrome de reyezuelos bananeros. Mire la gran biografía del alcalde de Medellín de Bravo: “Lic. Omar Cruz Reyes. Nací en el municipio de Veracruz, Veracruz, el 07 de mayo de 1985. Soy Licenciado en Relaciones Internacionales y Comercio Exterior por la Universidad Mexicana y profesionalmente siempre me he desempeñado como empresario en la iniciativa privada, particularmente en el ramo de autotransporte de carga federal. Desde muy joven me casé con la licenciada Maricela Nava Seseña, con quien he formado una familia estable y emprendedora. Hoy, como Presidente Municipal, dedico cada día de mi vida a servir a los ciudadanos de Medellín bajo los principios de honestidad y bien común.”[1]

Hoy Nicolás Bravo, es más grande como con en su momento al perdonarle la vida a sus enemigos, y lamentablemente que el alcalde de Medellín de Bravo,  ensucia la memoria del insurgente. Nicolás Bravo Rueda nació el 10 de septiembre de 1786, en Chilpancingo, su padre Leonardo Bravo  se dedican a las labores del campo, se suman al eco de la campana por la libertad, y junto con sus tíos Miguel, Víctor y Máximo,  apoya al cura   Hidalgo, más tarde se  incorporan a las órdeness del Generalísimo José María Morelos y Pavón.  Los Bravos, participan en el sitio de Cuautla, entre el 19 de febrero y el 2 de mayo de 1812, que resistieron 72 días. Teniendo Nicolás Bravo una extraordinaria actuación; posteriormente en ese mismo año de 1812, es enviado a la Intendencia de Veracruz para organizar a la insurgencia veracruzana. Siendo de los pocos insurgentes que van a sobrevivir a 1821, en la nueva nación por la cual combatió, es designado el primer vicepresidente de la nación y más tarde por tres ocasiones el titular del poder ejecutivo federal: del 11 de julio al 17 de julio de 1839; del 26 de octubre de 1842 al 14 de mayo de 1843; y del 28 de julio al 6 de agosto de 1846. El 22 de abril de 1854 murió en la hacienda de Chichihualco en el hoy estado de Guerrero, junto con su esposa María Antonieta Guevara, en circunstancias muy sospechosas.

El 13 de septiembre de 1812, su padre Leonardo Bravo es fusilado por la autoridad virreinal, misma que quiso negociar con Nicolás Bravo, para perdonar la vida de su padre  a cambio de deponer las armas insurgentes, pacto que no acepto Nicolás Bravo.  En menos de un mes;  Nicolás Bravo, tuvo en sus manos ejecutar a 300 soldados realista, y así vengar el fusilamiento de su padre: “y me dirigí a la villa de Medellín  donde establecí mi cuartel general, y desde donde hostilizaba a Veracruz con tres mil hombres que estaban a mis órdenes. Después de pocos días me comunicó el señor Morelos que no había sido admitida la propuesta que hizo al virrey, y que éste, al contrario, había mandado que diesen garrote a mi padre y que ya era muerto, ordenándome al mismo tiempo el que mandara pasar a cuchillo a todos los prisioneros españoles que estaban en mi poder, manifestándome que ya había ordenado que hicieran lo mismo con cuatrocientos que había en Zacatula y otros puntos; esta noticia la recibí a las cuatro de la tarde y me sorprendió tanto, que en el acto mandé poner en capilla a cerca de trescientos que tenían en Medellín, dando orden al capellán (que lo era un religioso apellidado Sotomayor) para que los auxiliase; pero en la noche, no pudiendo tomar el sueño en toda ella, me ocupé en reflexionar que las represalias que iba yo a ejecutar, disminuirían mucho el crédito de la causa que defendía, y que observando una conducta contraria a la del virrey, podría yo conseguir mejores resultados, cosa que me halagaba más que mi primera resolución; pero se me presentaba para llevarla a efecto, la dificultad de no poder cubrir mi responsabilidad de la orden que había recibido, en cuyo asunto me ocupé toda la noche, hasta las cuatro de la mañana que me resolví a perdonarlos, de una manera que se hiciera pública y surtiera todos los efectos en favor de la causa de la independencia; con este fin, me reservé esta disposición hasta las ocho de la mañana” (Ortiz Escamilla, Juan. 2010.Veracruz en armas. La guerra civil 1810-1820. Tomo I, Gobierno del Estado de Veracruz).

Ante los acontecimientos que “ganamos el gobierno y perdimos al partido” en 2000, Acción Nacional sufrió un crecimiento de su militancia, y luego con la cultura de la corrupción que tanto se critica al PRI,  lamentablemente  se cooptaron a nuevos militantes desde los padrones de los programas sociales de SEDESOL. Recuerdo que para ingresar al partido, tenias que ser presentado por tres garantes que daban testimonio de la rectitud del aspirante, luego se hacía un curso de inducción partido y finalmente presentar una evaluación; hoy con tristeza he visto militantes adultos analfabetas, que son acarreado al más puro estilo priístas, para ganar elecciones internas.

Esperemos que CEN del PAN y CDE Veracruz, y los diez diputados locales del partidos, sepan honrar el aporte de don Manuel Gómez Morín; y nos sea cómplices de un asesino. Espero que Veracruz no sea donde se sepulten los grandes principios de doctrina, que mucho le dieron la diferencia de un partido moderno.

 

[1] http://medellin.gob.mx/presidencia/semblanza-del-alcalde/