Mientras en Juan Díaz Covarrubias los familiares de tres profesores secuestrados hace quince días siguen en la angustiosa espera de que aparezcan con vida, en Paso del Toro una maestra fue plagiada la mañana de ayer despertando la inmediata protesta de esa comunidad. Por extensión, en Xalapa, el presidente de la COPARMEX, Octavio Jiménez Silva, pone el dedo en la llaga cuando declara que “Se han incrementado los asaltos con violencia y esto es derivado de las pocas oportunidades que hay en la generación de empleos”. Un poco más tarde, un comerciante de autos fue muerto en su domicilio y su socio y el comprador están desaparecidos. Con todo lo que está ocurriendo en la entidad el discurso oficial pierde crédito pues no refleja la terrible realidad que vive la población veracruzana. ¿Se habrán dado cuenta de lo grave que está la situación?