En El Universal, el periodista Ricardo Raphael, escribe: “lo que tantos temieron con el triunfo de Enrique Peña Nieto terminará como profecía cumplida: el derrumbe de la pluralidad política. Hoy parece que la sustitución del IFE por el Instituto Nacional Electoral (INE) tuvo como propósito el retroceso. Por lo pronto, el nuevo marco legal está permitiendo que el PRI controle de nuevo al árbitro. Pero este mal no sólo está tocando a la puerta de la autoridad electoral; la amenaza también ronda a la Suprema Corte, el IFAI, el Coneval y la Auditoría Superior de la Federación, entre otras instituciones que son patrimonio reciente del avance civilizatorio mexicano. Sin embargo, no todo está perdido. En el tema electoral queda algo de esperanza cuando es precisamente el presidente consejero del INE, Lorenzo Córdova, quien desde la minoría, pero sin concesiones, ha denunciado la situación”. (sin embargo.com)