Poca memoria tiene quien no recuerde aquella fiebre constructora de puentes más que virtuales que caracterizó al gobierno antecesor del actual, cientos de puentes fueron “construidos”, esta virulenta eclosión de obras rivalizaba con la entrega de cientos, miles de tractores a campesinos y organizaciones agropecuarias. Fue una extraordinaria obra muy propia para incluirla en el teatro de lo absurdo. Polvo de esos lodos es la “construcción” del puente de la Congregación Santa María Tepetla, del municipio de Jalcomulco, reportado terminado a un costo de 10 millones de pesos con recursos del FONDEN; sólo que este puente sufre de aquel vertiginoso síndrome de lo abstracto e invisible porque no existe. Por eso ayer, el alcalde de Jalcomulco se manifestó en Xalapa para exigir que se construya ese puente, pero que no sea de teatro.