Satanás_llevándose_un_alma1-
Por Frank Barrios Gómez
24 de febrero de 2015

El hombre siempre se ha visto rodeado de la magia, gracias a la cual consigue muchas cosas: poder, dinero, mujeres, y hasta cumplir con caprichos extravagantes. Estar en la cima tiene un precio, y dependiendo sobre cómo se haya logrado ese objetivo, será lo que se pagará, al final de la existencia.

He conocido el caso de gente inescrupulosa, que con tal de obtener un objetivo, se van por lo fácil. Para ello buscan al chamán, y le dicen que cueste lo que cueste, haga el ritual para mantenerse en la cúspide. Que por dinero no se preocupe, y los medios que utilice (blanco o negro), tampoco le importa.

El nigromante responde, que yéndose por la parte oscura será más fácil y más caro, a lo que el cliente responde que prefiere lo oscuro, sin importar el precio que deba pagar.

Hay que tomar en cuenta lo siguiente: el consultante cree que de esta manera burlará las fuerzas del mal, por ser el mago quien haga el trabajo, pero qué equivocado está, porque tanto peca el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.

Todo tiene un precio y debe pagarse. Aun así, gente ambiciosa es la que busca este tipo de trabajos, a sabiendas que todo tiene un término y al final de la recta, tienen la esperanza de poder burlar las cláusulas del contrato llevado a cabo con un ser infernal.

Qué equivocada está este tipo de gente ignorante. Sería como ir a un banco a solicitar un crédito, con el cual salgan a flote del problema que les aqueja, y cuando sientan que ya no necesitan del banco, con la mano en la cintura echar por tierra el clausulado, que les compromete a pagar hasta el último céntimo solicitado, más los intereses.

Es muy raro encontrar un mago en estos tiempos que en verdad tenga el poder de deshacer pactos diabólicos, y si existen, no se prestarán a ayudar a esa gente ambiciosa y cegada de poder, porque por un lado estarían saliendo del hoyo, y pronto volverían a caer en una situación similar o peor.

El ser humano es voluble y malagradecido. Cuando siente que el agua les llega al cuello, apelan a la ayuda de lo divinal. Dicen estar arrepentidos de sus errores, ingresan a la iglesia, comportándose como mansos corderitos y demostrando en esos momentos ser buenos fieles; pero una vez que reciben la ayuda divina, y sienten que ya solucionaron su crisis, vuelven a las mismas andadas, olvidándose de lo prometido y recibido, para volver a ser los mismos de siempre, engreídos, ambiciosos y malagradecidos.

No es de extrañarse, porque es parte de la naturaleza humana, olvidar a quien en su momento le ayudó, venderse al mejor postor (hipócritas), y morder la mano de quien en su momento le dio de comer.

Y qué sucede con el brujo que se prestó a ser el enlace para llevar a cabo ese tipo de ceremonia, cobrando una suculenta suma de dinero, enriqueciendo sus arcas, gozando de la protección de los poderosos que solicitan sus servicios, qué de ellos. Es obvio que también están dentro del mismo barco de quien solicitó sus servicios. La vida les cobrará de muchas maneras, el dedicarse a trabajar con ese tipo de fuerzas malignas. Y todavía se dan el lujo de decir que trabajan tanto lo blanco como lo negro.

La divinidad jamás escuchará a alguien que le llegue con 2 caras. O se es de un bando o del otro, pero no se debe estar jugando con 2 patrones al mismo tiempo, porque al final de la recta, ambos le rechazarán.

Y bien, lo que interesa al lector, la forma en cómo se hace un pacto con una jerarquía infernal.

Estamos viviendo a nivel mundial una época de crisis. Hasta las potencias se están tambaleando, y no encuentran la forma de salir del hoyo. Qué podemos esperar los países del tercer mundo, donde habitamos con gobernantes corruptos, lo que hacen es ver por su propio bienestar y no por el pueblo.

Con el pretexto de la crisis que se está viviendo, una persona que se sienta desesperada, es capaz de recurrir a solicitar ayuda donde se la otorguen rápidamente, con tal de solucionar sus problemas.

San Miguel Arcángel2

Pero lo rápido y fácil no siempre es la solución. Muchas veces representa una apariencia hermosa pero es tan frágil, que no tiene garantía alguna sobre su calidad. Esto indica que si algo que vale la pena, merece invertirle tiempo y esfuerzo, y aunque salga más caro, está garantizada su prestancia. Lo hecho al vapor con materiales baratos, es sólo una ilusión y pronto desaparecerá de escena.

Pero, cómo se lleva a cabo una invocación infernal, para someter a ese ser a nuestros caprichos. Ni que ellos fueran tan tontos y estén desesperados, para que gente sin escrúpulos le esté quitando su valioso tiempo.

Para empezar, qué puede ofrecer un individuo en este tipo de pacto. Su alma. Diría el ser de oscuridad que para nada le interesa algo que ya casi es suyo, y es cuestión de tiempo para que caiga en el averno para martirizarla. A como se desenvuelve la mayoría de gente, tarde o temprano tienen su lugar asegurado en el inframundo.

Existen “grimorios” escritos por grandes magos, donde se encuentran los rituales para invocar a un ser de oscuridad, y solicitarle sus favores. Uno de los más famosos, es el “Gran Grimorio”, escrito por Antonio, el rabino. Veneciano y conocedor de las artes de alta magia. Basado en antiguos manuscritos utilizados en su momento por uno de los grandes magos, el rey Salomón.

En esta obra mágica, se especifica paso a paso, cómo debe llevarse a cabo el ceremonial para invocar a seres de oscuridad, siendo los más grandes Lucifer Rofocal, Astarot y Belcebú, entre otros.

Hay que seguir al pie de la letra esas indicaciones, y cuando se presente esa energía, deberá sometérsele utilizando conjuros para que acepte lo que está escrito en el papel pergamino virgen. Además de lo que él redacte, y todo esto se firmará con la sangre del solicitante.

Un pacto de sangre no logra romperse fácilmente. Tampoco se logrará al final del tiempo solicitado burlarlo, como es la finalidad del ambicioso, que después de disfrutar lo solicitado, ahora surge en él el arrepentimiento, creyendo que con esta falsa actitud, las cosas se resolverán a su conveniencia.

El “Grimorium Honori Magni”, escrito por el Papa Honorio, el grande, es otro de los libros solicitados por los practicantes de alta magia, además de ser considerado uno de los libros más grandes de magia negra.

Cierro mi artículo, diciéndoles a mis lectores, que pierden su tiempo si en verdad creen que van a engañar al maligno con sus triquiñuelas. Lo que sí les recomiendo, es que no se metan en caminos de 11 varas, porque tarde o temprano saldrán raspados, y las consecuencias serán para toda la eternidad. “Insensato, deteneos si no estás seguro de lo que estás haciendo, porque lo lamentarás por toda la eternidad” (anónimo de practicantes de alta magia)