Por Luis Ortiz R.
09 de febrero de 2015
En Exclusiva para Sociedad 3.0

En algunas fotografías de medios locales y redes sociales, se ha visto tanto a Héctor Yunes Landa como a José Yunez Zorrilla en algunos eventos, acompañando a Juan Nicolás Callejas Arroyo y a su junior. Claro que si consideramos que son miembros del mismo partido político, no debería extrañarnos. Sin embargo, si los políticos quieren tener la venia de los miles de maestros que salieron a llenar las grandes avenidas, sería bueno que los senadores se acercaran a los maestros inconformes con propuestas serias que incluyan una verdadera limpieza en la Secretaría de Educación de Veracruz, de todo aquello que huela a “Equipo Político” y se privilegie el perfil y el trabajo de los verdaderos maestros que podrían recomponer lo que el SNTE 32 ha echado a perder.

Y es que el trato que los Callejas le han dado al grueso de los trabajadores de la educación no ha sido el más educado y acomedido. Las mieles del poder sólo salpicaron a los incondicionales miembros del clan, especialistas en políticas tapeteras y con probada experiencia en chanchullos y cochupos electorales.

A lo largo del Estado, estas manifestaciones de lealtad y solidaridad que Héctor y Pepe Yunes han manifestado a los Callejas no han pasado desapercibidas a los ojos de miles de maestros que componen la disidencia magisterial. Los maestros toman estas muestras de lealtad como un desaire al movimiento magisterial. Lo que es un hecho es que cualquier candidato que pretenda gobernar el Estado de Veracruz, tarde o temprano tendrá que buscar ardientemente el voto del magisterio disidente. Los maestros inconformes están bien informados, están pertrechados en las oficinas de la SEV, en las aulas de las miles de escuelas del terruño veracruzano, en el propio SNTE 32 y, desde ahí, hacen llegar la información de primera mano a la disidencia.

De manera que si Héctor y Pepe piensan que con las palmadas en la espalda y las carcajadas estentóreas de Callejas Arroyo es suficiente para llegar a ser Gobernador de Veracruz, están equivocando la estrategia. Y es que el SNTE 32 solo fintea a los mentores, hace como que defiende, pero no defiende nada.

Por ejemplo, en estos momentos, los líderes del SNTE 32 están más preocupados porque los maestros lleguen a ser campeones de futbol en sus dichosos torneos magisteriales, que en presentar un verdadero pliego petitorio ante la SEP. Y es que el pliego petitorio que se entregará a la SEP y SHCP parece unja simple receta de cocina por su falta de seriedad e importancia.

Entre las principales peticiones están: homologación de las claves, la regularización de maestros que no tienen o hacen una función y cobran otra clave, el fortalecimiento del bono a jubilados, etcétera. Todavía el secretario general de la sección 32 del SNTE, Juan Nicolás Callejas Roldán, se llena la boca explicando ante los medios de comunicación locales, que a partir dicho documento se inician las negociaciones que deberán concluir con la firma del convenio que será para todos los trabajadores federales de la educación. Lo que se le olvida a este novel secretario, es que el SNTE nacional sólo es un invitado de piedra, su comité ejecutivo ya no puede negociar, sólo le queda estirar la mano y limosnear lo que la autoridad federal le quiera obsequiar.

Así que los Yunes tricolores y el creciente Yunes azul tienen una cita pendiente, no con los líderes a modo, sino con el vejado y lastimado magisterio disidente, que sólo piensa en cómo cobrar las facturas a los timoratos líderes del SNTE, que no quisieron meter las manos para defenderlos de la dichosa Reforma Educativa.