A pesar de los cadáveres encontrados en las playas de Coatzacoalcos, del asesinato de tres miembros de una familia en esa ciudad sureña; del enfrentamiento a balazos en el que fueron “neutralizados” y murieron cinco pandilleros, en Vega de Alatorre, el comandante de la primera región naval, Juan Ramón Alcalá Pignol, niega el repunte de la violencia en la entidad, solo son “manifestaciones esporádicas…”, dice, y “no tenemos focos rojos en ninguna zona de Veracruz”.