Por Clemente González
20 de febrero de 2015

No sabía si me iba a doler o simplemente lo disfrutaría como todas las personas, nunca olvidare esa inquietud inigualable y el cosquilleo la noche previa al gran día. Todos los mayores de edad hablaban de ello, por esa razón a mi parecía muy interesante.

Para platicarles sobre mi primera vez tenemos que remontarnos al año 2010, cuando se llevarían a cabo las elecciones a Gobernador de Veracruz, al ser principiante electoral no sabía nada de los candidatos y mucho menos de lo que significaba una elección.

Recuerdo perfectamente esa fecha de elecciones en mi ciudad de Coatepec, Veracruz. El típico domingo en familia pero con la consigna de que habría que ir a votar para elegir al próximo gobernador del Estado de Veracruz (vaya elección me toco) la terna era muy peleada entre Javier Duarte, Miguel Ángel Yunes Linares y Dante Delgado. (Que batallas se veían día con día en la principiante red social “twitter”)
Resulta que Clemente de 18 años era un joven muy alegre y siempre responsable de sus derechos como ciudadano, por ello asistió puntualmente a la casilla correspondiente a realizar su voto y en el camino de vuelta a casa presumía visiblemente su dedo pulgar para decirle al mundo ¡Ya vote! acompañado de una sonrisa de oreja a oreja.

La gente se me quedaba viendo con cara de ¿y a este chamaco que le pasa? Por lo que para mí era un poco desconcertante y triste ver la reacción de la gente ante una persona que ha emitido su voto, en ese momento de mi vida no lo entendía….  pero hoy, 6 años después puedo empezar a entenderlo.

No pienso resumir los demás años como ciudadano votante porque es básicamente lo mismo, mi manera de pensar ha dado un giro significativo en estos últimos años, por la simple y sencilla razón de que los tiempos electorales son y siempre serán lo mismo.

Una elección federal, estatal o de cualquier índole trae consigo tormentas, y al decir tormentas me refiero a los gastos que se llevan a cabo en una votación, los conflictos entre candidatos y lo más importante el “uso” de la gente más vulnerable para conseguir el voto.

El problema principal de una elección son las mentiras, se supone que el pueblo está eligiendo al mejor,  en campaña prometen, dicen y hasta firman ante notario.  En México la ciudadanía andamos como fantasmas, sin alma y desangelados, volteando en múltiples ocasiones al cielo para pedir aunque sea una respuesta a las miles preguntas que tenemos.

Hago este comentario de mi primera vez debido a que cada vez son más los jóvenes que se desinteresan en las elecciones, con el pretexto ( o verdad) de que todos los políticos son iguales, que solo entran a robar, que no les interesa la gente, etc… Los jóvenes han hecho de las redes sociales sus mejores aliados en contra de la impunidad y la injusticia social.

Ante tal panorama el ahora INE ha implementado una serie de campañas para promover el voto en el padrón electoral vigente. Con concursos y dinámicas,  el órgano electoral trata de fomentar una cultura del voto en esta juventud tan “rebelde” en todo México, no solo en Veracruz.

Las elecciones de 2015 será el año donde se verá realmente si las marchas, las manifestaciones, y sobre todo la unión entre los jóvenes hace algo de diferencia.  Como se ha dicho en diversas ocasiones, serán las elecciones más vigiladas de la historia, no habrá manera de un “fraude electoral”.

Frente al mencionado escenario de jóvenes hastiados de la situación económica, social y política del país, se puede hacer una hipótesis dentro de estas venideras elecciones, que se traduce a una poca participación del electorado para elegir a los representantes populares.

Si por mi fuera empezaría a buscar una razón por la cual votar, en realidad las razones están ahí, el problema es encontrarlas ante una nube oscura llena de impunidad, desconfianza y falsas promesas, terminar por reencontrar el tener sentido de ir a una urna y tachar un nombre por convicción no por tradición.

Sonara bastante trillado y hasta molesto la frase “el poder lo tiene el pueblo al votar” pero hoy más que nunca habría que hacer valer ese poder,  es hora de expresar nuestra opinión, nuestro sentir, nuestra voz.  Si no nos escuchan no es porque seamos pocos, es porque estamos dispersos.

En estos primeros meses del 2015 sanemos las heridas de los años anteriores, seamos más fuertes para enfrentar este año sede de una importante decisión electoral, las diputaciones federales son cosa seria, no menospreciemos una elección por mínima que sea. (No trabajo para el INE).

Uno como quiera…pero alguien se ha puesto a pensar en las futuras generaciones? Qué país de incertidumbre les vamos a dejar, una democracia que ha se visto superada en todos los sentidos  y busca desesperadamente salir a flote para rescatar el mal manejo de los  gobernantes.  Ayudemos a encontrar a la democracia, se dice que esta extinta, pero otros mencionan que un día existió… volverá.

Creo que llevamos un rumbo equivocado al esquivar las elecciones, no pensemos tan solo en nosotros, pensemos en los que vienen atrás… ya no se disfruta votar porque son los mismos políticos de siempre, campañas millonarias, los fraudes de siempre (Casillas robadas, urnas tiradas con votos, amenazas a los votantes, y el famoso efecto carrusel) recuperemos y fomentemos el sentir y el deseo de NUESTRA PRIMERA VEZ.

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