Un total de 72 municipios veracruzanos concertaron créditos con Banobras para realizar obra pública, el aval del préstamo fueron las participaciones federales para el actual ejercicio fiscal que para los 212 municipios veracruzanos ascienden a 33 mil millones de pesos. El problema real es que no existe una auténtica vigilancia sobre cómo gastan el dinero los ayuntamientos a pesar del Orfis y la Comisión de Vigilancia del Congreso, porque al final resulta que las obras jamás se ejecutan, como ha sucedido en varios municipios. Al final, la deuda hay que pagarla pero no habrá nueva infraestructura municipal.