Hombre de gran carácter, desde los tiempos de la dorada juventud Julián Yunes Suárez se distinguió por su generosa presencia que para nada contrastaba con el recio carácter de su estirpe. Ya en la cúspide de la vida disfrutaba de la bohemia, del bel canto, de su familia, del fruto del esfuerzo tenaz y honesto de toda una vida productiva. La noche de ayer se despidió para emprender el viaje sin retorno, ya descansa en paz. Para su familia, para su hermano José Yunes Suárez, pareja inseparable en la juventud, nuestras más sentidas condolencias.