Veracruz 1
México, 23 Feb (Notimex).- Tras recibir el registro como Memoria del Mundo para el archivo “Documentos Sonoros Raúl Hellmer: Grabaciones Históricas de la Música Tradicional Mexicana”, la Fonoteca Nacional anunció que buscará obtener el correspondiente al archivo de Henrietta Yurchenko.

En entrevista posterior a la distinción que le fue entregada en el marco de la 36 Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM), Lidia Camacho, directora de la institución destacó el gran paso que es tener el reconocimiento para la obra de Raúl Hellmer (Pensilvania, 27 de octubre, 1913-Ciudad de México, 13 de agosto, 1971).

“Ya tenemos (también) el reconocimiento de la colección del maestro Thomas Stanford, ahora estamos trabajando en el registro de la maestra Henrietta Yurchenko, así que esta será otra de nuestras propuestas para un próximo reconocimiento por parte de Memoria del Mundo”, informó.

En declaraciones difundidas por la Fonoteca, Camacho aseguró que tener a los tres grandes baluartes de la etnomúsica disponibles para todo el público mexicano será un gran logro.

Sobre la distinción para el archivo Hellmer, que compartió con el Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical Carlos Chávez (Cenidim) del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), refirió que este contiene corridos, peteneras, sones huastecos y michoacanos, malagueñas, danzas, bailes de fandango, chilenas, arrullos para niños, entre otros géneros.

Sin embargo, era prácticamente desconocido, porque son grabaciones históricas, que ahora estarán disponibles para todos los mexicanos, a través de la Fonoteca Octavio Paz y la plataforma instalada de Fonotecas en los 30 estados de la República.

Se trata, detalló, de 282 soportes sonoros que ya se encuentran con inventario, organizados y debidamente conservados en las bóvedas de la Fonoteca Nacional del Conaculta, trabajo realizado por el primer “folclorista A”, en seis estados de la República: Estado de México, Morelos, Michoacán, Puebla, Oaxaca y Veracruz, entre los años de 1947 a 1952.

“La diversidad musical que podrán descubrir los mexicanos es impresionante, la musicalidad de nuestros pueblos indígenas es increíble y gracias a la tecnología esto es posible”, puntualizó la responsable del patrimonio sonoro de México.

Camacho explicó que las grabaciones sonoras de Raúl Hellmer están realizadas en discos de surco de corte directo. Estos discos son altamente vulnerables y su manipulación y reproducción están restringidas; sin embargo, esto no impide que las grabaciones queden disponibles para la investigación, promoción y disfrute, a través de la reproducción digital.

Recordó que la institución que encabeza tiene como misión detectar precisamente estas grandes joyas que se encuentran en muchas ocasiones con particulares que atesoran estos registros, pero también en instituciones públicas y privadas.

“Hay otros tesoros que lamentablemente por ahí se pierden porque no se tiene conocimiento ni conciencia que tienen un valor histórico, un valor documental o cultural, de ahí el llamado que se hace constantemente para que lleven estas joyas a la Fonoteca”, apuntó.

José Raúl Hellmer Pinkham (1913-1971) fue un etnomusicólogo, antropólogo y sociólogo estadounidense, estudioso de las culturas musicales de México, que llegó en 1945 en calidad de turista. Tras arreglar una beca de la Sociedad Filosófica Americana, en 1946 regresó a este país.

El Reconocimiento Memoria del Mundo 2014 también fue entregado a la Secretaría de Cultura de Yucatán por la “Correspondencia de la guerra de castas de Yucatán”; el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) por la Colección de placas astrofotográficas obtenidas con la cámara Schmidt del Observatorio Nacional de Tonanzintla.

Al Instituto Nacional de Estadística y Geografía por el Acervo aerofotográfico histórico del Instituto Nacional de Geografía y Estadística; y Fomento Cultural Gabsol, AC, por Cri Cri, El Grillito Cantor; mientras que la fundación ICA obtuvo la mención por el Fondo Aerográfico del Acervo Histórico y la Fundación Herdez por “El cocinero mexicano. 1831”.