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OAXACA, Oax. (proceso.com.mx).- Por lo menos cinco elementos de la Policía Federal resultaron heridos y cinco más fueron retenidos durante un fallido operativo para retomar el control en un cuartel de la Secretaría de Seguridad Pública que se encuentra en poder de policías estatales desde hace 13 días.

Ante el fallido desalojo perpetrado hoy alrededor de las 03:30 horas, los policías estatales se atrincheraron en el cuartel ubicado en el municipio de Santa María Coyotepec, en cuyo interior se encuentran tres mil 434 armas largas y cortas, alrededor de 500 mil cartuchos de diferentes calibres, así como equipo táctico y vehículos de la propia corporación.

Unos 500 elementos de la Policía Federal y de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) participaron en el intento de desalojo pero los policías atrincherados los recibieron a balazos.

Durante la refriega resultaron heridos cinco policías federales con esquirlas que rebotaron al impactar los proyectiles contra el suelo.

El gobierno del estado informó que la Policía Federal y de Investigaciones fueron repelidos con armas de fuego por un grupo de entre 250 a 300 elementos insurrectos de la policía estatal que iniciaron un paro el pasado 30 de enero y lograron la destitución del secretario de Seguridad Pública, Alberto Esteva Salinas y del Comisionado Cuauhtémoc Zúñiga.

Fuentes de inteligencia revelaron a apro que los policías amotinados- bajo el comando del elemento Jeyco Pérez Morales- pretendían realizar movilizaciones y actos de presión en oficinas gubernamentales y sitios públicos, fuertemente armados y en vehículos oficiales, a fin de forzar a la Secretaría de Seguridad Pública el pago de su quincena, además de iniciar una escalada de desestabilización que pondría en riesgo a la población.

Frente a la agresión de los policías amotinados, la Policía Federal se replegó a una distancia de 300 metros de las instalaciones en espera de refuerzos y prepara una nueva incursión con el refuerzo de más uniformados.

Ante estos hechos, el Gobierno del Estado hizo un llamado a los elementos de seguridad pública amotinados a deponer su actitud de hostilidad y entregar sus armas, para instaurar el estado de derecho y no poner en riesgo la integridad física y patrimonial de la población.

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