A un remanente de 300 millones de pesos asciende la deuda del ayuntamiento jalapeño con Banobras, a consecuencia del préstamo que esta institución hiciera a Xalapa durante la administración encabezada por Reynaldo Escobar Pérez (2000-2004), con el cuento de realizar un Plan de Saneamiento Integral. Fue un procedimiento auténticamente fallido, cubierto con una extraordinaria opacidad tras de la cual lo único cierto es que más de diez años después ese préstamo sigue pagándose sin haber obtenido lo que se propuso en aquel famoso Plan.