Llegó Elizabeth Morales y expresó “Soy la enviada del gobernador”, y en su nombre ofreció que el alcalde Américo Zúñiga cubriría los gastos del funeral, sino ella se encargaría de hacerlo, así lo aseguró el tío del joven Edwin Antonio Tejeda Riva, muerto a causa de la explosión por acumulación de gas en el barrio de El Dique el sábado pasado. Si no mediara un dramático momento por el que pasa la familia del finado la versión sobre la presencia de la pre candidata a la diputación federal por el X Distrito parecería increíble y podría ponerse en tela de duda, porque se requiere de mucha audacia y de escasa sensibilidad humana para dar un paso de esa naturaleza que incluso la ubicaría en serios aprietos ante el INE. Quien tampoco saldría bien librado sería el gobernador porque, teniendo una miríada de colaboradores para atender esa comisión, escogió a la menos idónea, pues su condición de pre candidata introduce segundas intenciones muy ajenas a la de apoyar a un doliente. ¿Por qué hacer cosas buenas que parecen malas? No hay moral.