El término “quiebra técnica” aterra sólo al escucharlo, más aún al ciudadano de a pie si se aplicara al gobierno de su estado, pero sencillamente es lo que evoca la grave situación en que se encuentran las finanzas estatales. Ha llegado a tal extremo que incluso se ha borrado del discurso oficial aquel cuento de “finanzas sanas” y “transparencia”, etcétera. No se completa el gasto para la nómina, no se pagan a tiempo las quincenas, en diciembre un gran sector de empleados de confianza quedaron sin recibir sus prestaciones y, por si fuera poco, ahora se publica que al gobierno del estado se le retienen participaciones por adeudos con el FOVISSSTE, “El propio ISSSTE y FOVISSSTE en común acuerdo con el Gobierno del Estado y la Secretaría de Hacienda se hace una pequeña retención de las participaciones para cubrir la aportación”, dice el Delegado. Lo peor es que empieza a abrirse la Caja de Pandora.