La fuerte presión social en contra de la instalación del gasoducto ha provocado que el delegado de SEMARNAT aclare que la autorización que extendió no es la definitiva, pues requiere de autorizaciones complementarias, o sea de los ayuntamientos, Protección Civil, Secretaría de Energía, de SCT, etcétera. Lo que fue autorizado en la ciudad de México fue el riesgo ambiental, dice. Según las declaraciones en Protección Civil y en el ayuntamiento jalapeño todo hace presumir que, eventualmente, se dará carpetazo a este asunto para que no contamine el proceso electoral en marcha, mientras la ciudadanía debe permanecer en vigilia por aquello de que se la pasen de humo.