Cumpliendo con el tradicional comportamiento de que en política cuando se dice que no, normalmente es sí, los directivos del SASM que tanto negaron la privatización de este organismo finalmente ha dado a la publicación la licitación “pública internacional” convocando a un socio inversionista con capital contable mínimo de 260 millones de pesos que será socio mayoritario con el 80 por ciento y los municipios se quedan con el 20 por ciento. Para aplacar las protestas se argumenta la falsedad que serán estos los que decidan la política de la empresa así constituida, una vil mentira porque ningún inversionista con esa proporción de acciones pondrá bajo riesgo su capital. Si alguien menciona que la empresa ganadora será Odebrecht a lo mejor le acierta.