La simulación fue llevada al extremo cuando representantes del gobierno mexicano encabezados por Juan Manuel Gómez, subsecretario de Asuntos Multilaterales y de Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, llegaron al Comité de Desapariciones Forzadas de la ONU sin llevar los expedientes de los asuntos a tratar y no acertaron a responder sobre cuántos casos de desapariciones forzadas tiene registrados el gobierno al que representan; no pudieron responder a los cuestionamientos que se les hicieron sobre el número de desaparecidos: “la respuesta fueron un conjunto de evasivas que evidencian que el gobierno de México, encabezado por Enrique Peña Nieto, no tiene idea del problema y, lo que es peor, no le ha otorgado la importancia necesaria”, dijo un representante del referido Comité. En Ginebra, Suiza hicimos el papelón y salimos reprobados.