Cuando ayer el gobernador declaró que la profesora de preescolar Linda Beatriz Hernández Salas se encontraba con vida de inmediato se supuso su liberación por parte de quienes la mantuvieron en cautiverio desde el 19 del presente mes en que la secuestraron. Es una buena noticia aunque los detalles que mediaron para devolverla con vida no se han dado a conocer, pero finalmente es lo que menos interesa a familiares y amigos de la maestra Hernández que han padecido en carne viva el grado de inseguridad se vive en nuestra entidad.