La elección del candidato panista a la diputación federal por el distrito de Xalapa urbano resultó una auténtica sorpresa, y lo que parecería curioso es que los menos sorprendidos fuera la dirigencia estatal de ese partido. Se trataba de una elección de mero trámite pues era evidente el contraste entre los aspirantes: uno, Carlos Luna Escudero, de extracción ciudadana pero cobijado por los cuadros panistas interesados en ganar este distrito, otro, un militante panista, Ulises Chama, con un perfil bastante bajo que no garantiza el triunfo y que desde temprano el domingo se dedicó a divulgar la versión de la compra de votos por parte de su opositor. Al final se impuso la estrategia implementada desde esferas extra partido para desactivar al PAN en el X Distrito y darle a la candidata del PRI un respiro, ya con un candidato competitivo fuera de la arena electoral.