La Universidad Veracruzana transita por dificultades económicas verdaderamente serias y no necesariamente por culpas atribuidas a una mala administración a su interior, sino porque el gobierno del estado le debe 122 millones de pesos derivados del ejercicio 2013 por fondos para el programa de mejoramiento académico y la ampliación de la oferta educativa. Este señalamiento es producto de las observaciones que hace la Auditoría Superior de la Federación, pues son recursos federales que, además, no regresaron a la Tesorería Federal, lo que constituye un daño patrimonial por el que alguien tendrá que responder. La Secretaría de Educación Pública hizo una transferencia de 192 millones para la UV pero esta sólo recibió 69 millones, el saldo de 122 millones es el adeudo de que se habla.