El mensaje del arzobispado este domingo no tiene desperdicio por todo lo que encierra y significa: “…la política no puede seguir siendo el privilegio de los “recomendados”; ni de camarillas de poder que han defraudado los intereses de la gente y le han robado sus expectativas, esperanzas y hasta el sueño. La gente ya no soporta falsas promesas ni mentiras, nadie merece eso…o nos transformamos o seguiremos siendo víctimas de quienes abusan del poder y han dañado a la sociedad”. Amén.